Los contactos albergados en los anexos confirmaron el incremento de comunicaciones y la coordinación detrás de la embestida al Grupo Indalo. Sorpresas por nexos y frecuencia.
El informe de entrecruzamiento de llamados del teléfono de Mauricio Macri ordenado por la jueza María Servini en el marco de la causa por persecución al Grupo Indalo, solo adquiere su verdadera relevancia en los detalles alojados en los miles de registros “anexos” que quedaron incorporados a la causa, a través del trabajo de la Dajudeco. Los contactos del expresidente con varios de los protagonistas de la trama exhiben un circuito de comunicaciones en momentos clave. Pero no solo los identificados como “hitos” dentro de la causa, sino en días y horas posteriores y anteriores a las acciones que llevaba adelante el Gobierno de Cambiemos en su embestida frente al holding. Pero además, para la Justicia, existe una correspondencia con otras movimientos en términos administrativos y penales que formaban parte de lo que se investiga como una estrategia coordinada de asfixia financiera para hacer tambalear la petrolera Oil Combustibles y otras empresas concesionarias de obra pública y autopistas, lo que derivó en la quiebra de la empresa.
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Solo el tramo que va del 9 de marzo de 2016 hasta el 21 de marzo de ese año ofrece pruebas relevantes que dispararon el primer llamado a declaración indagatoria basado en estos elementos, el del empresario Orlando “Orly” Terranova. El 9 de marzo, Fabián “Pepín” Rodríguez Simón le anunció vía WhatsApp a Joaquín Labougle que comenzaba la “guerra nuclear”, el 13 de marzo La Nación publica la famosa nota respecto a la supuesta deuda (hoy derribada por el peritaje de la Corte) de $8 mil millones por el ITC; al día siguiente se radicó una denuncia por insolvencia fiscal fraudulenta en el fuero penal económico y el 17 se ratificó; un día después se produjeron múltiples allanamientos en las empresas integrantes de Indalo. Todas esas fechas, conjugadas con los llamados han arrojado prueba reveladora que adquiere sentido en esa secuencia. Servini pidió identificar tres números telefónicos que serían parte de un servicio de datos encriptados que sirven de nexo para distanciar el teléfono de Macri del de empresarios. Pero no es la primera vez que esos nombres (y servicios) aparecen. Marcodina SA –junto a otras firmas como Here Argentina SRL, Nutrimental de Argentina SRL y AV Móvil- ya habían sido denunciadas en el marco de la causa por la falsificación del peritaje en el caso GNL por parte del exsubsecretario de Planificación Roberto Baratta que constató que el perito David Cohen (que ya se constató que adulteró el informe que llevó a la cárcel al exfuncionario) tenía 63 comunicaciones a estos mismos números. Son procedimientos idénticos que parecen conectados en ambas causas como un modus operandi habitual para ocultar el nexo entre interlocutores.
Solo para el periodo del primer hito, Macri tiene 11 comunicaciones con Rodríguez Simón y 24 con Alberto Abad, extitular de la AFIP. Pero además 4 con Terranova y 5 con Javier Iguacel, quien el 21 estuvo a cargo de la “intervención” de AECSA, la concesionaria de autopistas Ezeiza-Cañuelas, una de las empresas arrebatadas. El dato central es que como supuesto comprador de Indalo, “Orly” recién aparece en 2017 ante Cristóbal López y Fabián De Sousa, pero su contacto permanente con las altas autoridades del Gobierno dan cuenta que hubo comunicaciones en los mismos días en que comenzaban desventuras para Indalo. Los contactos también son circulares: “Pepín” habla con medios de comunicación, con José Torello, con Terranova, con Mario Quintana y con Nicolás Caputo. El documento analizado en detalle tiene un dato adicional para considerar: lejos de ser comunicaciones habituales a cuestiones de gestión entre funcionarios, el flujograma de llamados “específicamente” incrementan frecuencia e intensidad de llamados en momentos de la embestida. Luego decrecen para volver a intensificarse en fechas coincidentes al siguiente hito. Esto derriba el argumento de la habitualidad. Cuando pasaba algo con Oil o Indalo, los llamados se volvían frenéticos. En otros expedientes, esto ha sido prueba documental acerca de una eventual coordinación.
El capítulo de medios es igual de llamativo: Abad tiene una decena de contactos directos con periodistas y directivos de Clarín y La Nación el 15/3/2016, mientras que “Pepín” había preparado el terreno: sus llamados a los medios se intensifican a partir de lanzar su advertencia, lo que queda registrado en contactos el 10, 13, 15, 17, 19 y 20. En todos los casos es la misma fecha o incluso el día anterior de desencadenarse acciones contra Indalo.
Puntualmente, el celular de Macri se activó con uno de los integrantes de la Mesa Judicial dos veces el 11/3/2016. En esa fecha, La Nación publicó una nota haciendo mención a una supuesta escisión del Grupo Indalo que iba a separar medios y petrolera del resto del holding. Eso jamás traspasó el papel porque no hubo trámite administrativo que además, para que ocurriera, debió haber tenido el visto bueno de AFIP que era acreedora de Oil. Ese mismo día, Macri habló dos veces con Terranova. Con “Pepín”, el expresidente hablaba a diario desde el 2/3 y lo llamó el mismo 11/3 y dos veces cuando la AFIP planteó la denuncia penal, el 14/3. Pero otra alerta surge de su contacto con Abad: del 1 al 9 de marzo, solo mantuvo una llamada. Pero desde el anuncio de la “guerra nuclear”, llamó 4 veces más, cuando se publicó en La Nación la nota de la deuda, lo llamó 12 veces el mismo día; hubo un contacto el día de la ratificación de la denuncia y otros 6 llamados el 18/3. Esa fecha es significativa también por el horario en el que se dieron las comunicaciones: fueron todas después de los allanamientos ordenados por la Justicia pero de los que participaron los miembros de AFIP a todas las empresas de Indalo. Macri con “Orly” se comunicó al día siguiente de haber radicado la denuncia penal dos veces. Eso le será preguntado en la indagatoria.
Bucear en el teléfono de Terranova ofreció otras sorpresas a los investigadores. Mientras que el 4/3/2016 mantiene una llamada con el exministro del Interior Rogelio Frigerio, al día siguiente y el 9/3 se comunica con extraños números a nombre de YPF. ¿El motivo? La jueza quiere saberlo. Pero si esas comunicaciones para el empresario de Rally Dakar y de publicidad en vía pública no parecen conectadas, la más extraña es la secuencia de llamados que “Orly” hizo con Luis Germán Jahn, el extitular durante el macrismo de ENHOSA (Ente Nacional de Obras Hídricas de Saneamiento). Para este tramo comienzan el 1/3, siguen el 7/3 (11 llamados), el 8/3 (dos llamados) y el 10/3 (tres llamados). ¿Por qué “Orly” hablaba con tanta frecuencia con un funcionario que dependía de Frigerio? Misterios.
Del teléfono de “Pepín” subyacen dos contactos, el 16 y 17/3 con Miguel Maxwell, uno de los representantes de la firma Deloitte que auditaba a Oil Combustibles. Esos llamados no habían aparecido en el primer rastreo a quien hoy está prófugo en Uruguay. En el mismo período, la “Mesa Judicial” no se mantuvo al margen. El jefe de Asesores de Macri, Torello llamó en persona a Eliseo Devoto, jefe de Jurídicos de AFIP, desde el 4/3 hasta el 18/3 en cuatro oportunidades. ¿Por qué se comunicaba en forma directa? ¿Qué interés tenía Presidencia en el área que planteó la denuncia contra Indalo? Javier Iguacel hablaba con Guillermo Dietrich. Pero coincide con el intervalo de llamados que Macri tuvo con Iguacel. Se hablan días anteriores y posteriores. Abad habla con Ernesto Donato, su mano derecha que terminó recalando en la Procuración General. Se hablan al día siguiente de radicada la denuncia penal. Abad habla además con Juan Carlos Santos, el jefe de Grandes Nacionales de AFIP el mismo día de la publicación de la nota de La Nación sobre la “deuda” de Oil, que era un domingo. Santos, en el juicio oral ante el Tribunal Oral Federal N°3 negó haber mantenido alguna clase de contacto por el tema. El registro de llamadas lo desmiente.
La maraña de contactos recopilada por la Dajudeco adquiere relevancia visto desde esta óptica. Es por eso que su arribo a la causa preocupó a los imputados y disparó una serie de medidas de la jueza Servini. Ámbito relató hasta ahora un intervalo de solo 12 días. El entrecruzamiento es una Caja de Pandora.
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