El domingo 15 de julio, el semanario «Perfil» publicó un extenso reportaje al senador Adolfo Rodríguez Saá, el ex presidente que declaró el default en un interinato de siete días de convulsión y tumulto en la política argentina. El ex gobernador de San Luis revela jugosos entretelones de la trama de presiones en favor de la devaluación que luego seguiría con Eduardo Duhalde, y señala como uno de sus protagonistas a Héctor Magnetto, CEO de «Clarín». Plantea las fuertes presiones, intervenciones (no menta amenazas) y deja entrever características del monopolio del mismo tipo que hoy también se le atribuyen en el foro judicial. Y como jefe de un poderoso lobby de empresarios pro devaluación apunta a José Ignacio de Mendiguren, ex presidente de la UIA que hoy ha instalado a su hombre en el Ministerio de Economía en la figura de Miguel Peirano. Veamos.
- Volvamos a qué sucedió con los empresarios cuando dijo que no iba a devaluar. ¿Qué pasó con ellos después?
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- De ahí, dicen, partieron a Lomas de Zamora, y tuvieron la reunión esa noche en Lomas. Duhalde había tenido tres reuniones conmigo y dos o tres con Alberto, mi hermano, en la Casa de Gobierno; se había ofrecido para ser una especie de embajador, no con el título de embajador sino con el de mensajero para ir a hablar con Aznar para que Europa nos ayudara en el FMI. Yo le agregué la misión de hablar con Juan Pablo II, que ha hablado de la deuda externa de los países pobres del mundo. Y me aceptó, esto fue el miércoles. El jueves, ya no apareció, el viernes no apareció, ni el sábado.
- Los peronistas que votaron por usted una semana antes...
-...y que aplaudieron porque quisieron mi discurso.
- Una semana después no fueron a la reunión.
- Fueron a sabotearla.
- ¿Qué cambió en esa semana, sólo el tema de la devaluación?
- Exactamente.
- Usted dijo que hubo primero un golpe a De la Rúa. ¿Lo pusieron a usted por tres meses para que cargara con todos los costos y devaluara y luego se dieron cuenta de que no lo haría?
- En un diario de hoy, jueves, dice que Duhalde cenó, la noche que asumió, con Magnetto (CEO de «Clarín») donde le llevaron la ley de patrimonios culturales. Unida a la devaluación significaba estatizar la deuda privada.
- Pero usted se refiere a la UIA y Magnetto está en AEA...
- Las reuniones eran con los empresarios. Dejo claro quiénes estaban: Massuot, Pérez Companc, Rattazzi, De Mendiguren, que era el vocero principal, Nicholson, Rendo de «Clarín» y otros.
- ¿Todos querían devaluar?
- Todos querían devaluar.
- ¿De Mendiguren era la voz cantante?
- La voz cantante.
- ¿Y después de De Mendiguren, quién sería el otro que tenía el rol más fuerte?
- Rendo, que se reunió conmigo y Magnetto, también me pidió este tema. Y perdón, en la Secretaría Legal y Técnica de la Presidencia, sobre la mesa, estaba el proyecto de ley.
- ¿Le pidió por Patrimonios Culturales o la devaluación?
- Las dos cosas. Iban complementadas las dos cosas explicando que las empresas privadas no podían. Así como el Estado tenía que suspender el pago, las empresas privadas, también.
- Quiero que sea preciso y le pregunto nuevamente: ¿ durante la semana que fue presidente se reunió dos veces con Magnetto y con Rendo?
- En ésa, yo me reuní con Rendo. Magnetto se había reunido con mi hermano.
- ¿El pedido de devaluación había sido por Rendo pero no por Magnetto o Magnetto se lo hizo a su hermano?
- La devaluación me la pidió Rendo a mí en una reunión, y lo ratificaron esa noche en Olivos.
- ¿Quiénes lo ratificaron?
- Los industriales donde estaba Rendo, pero Magnetto no, a mí no me lo pidió. Magnetto tuvo una reunión con mi hermano y le planteó el mismo tema, más suave.
- ¿Sabe que Kirchner no quería salir de la convertibilidad?
- Pero Kirchner era amigo de Duhalde. En la campaña de Duhalde contra De la Rúa, Kirchner fue el único gobernador que acompañó a Duhalde.
- ¿Qué le decía Kirchner cuando usted fue presidente?
-Le preocupó mucho que las encuestas que circularon de mi popularidad y aceptación de la gente a mi gestión fueron de 80%. Y creían falsamente que yo no quería convocar a elecciones. Lo que habían pedido De la Sota, Kirchner y Ruckauf era ser candidatos en marzo. Cuando me propone que yo sea el presidente, le dije: «Kirchner, ¿vos me vas a acompañar de jefe de Gabinete». «Sí», me contestó. «Romero, ¿me acompañás de canciller?» «Sí», me dijo. «Entonces, acepto», dije yo. Me designan, entonces los llamo para que preparemos el discurso y el plan de gobierno y se enojaron porque yo renuncié a la gobernación, y me dijeron: «¿Cómo vas a renunciar? Tenés que pedir licencia».
- ¿Y Kirchner?
- Y Kirchner lo mismo.
- Respecto de la convertibilidad y devaluar. ¿En el momento previo a su designación como presidente había un acuerdo mayoritario respecto de devaluar o de no devaluar?
- Estaban todos de acuerdo con la convertibilidad
- ¿Tanto pesó «Clarín»?
- Tanto fue el peso de « Clarín» y de Duhalde. El que hace la conspiración es Duhalde.
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