Temeroso por el desenlace judicial del caso Beroiz, del que afirma estar exento -hipótesis de la que, en apariencia, convenció a Néstor Kirchner- Hugo Moyano decidió recurrir al antiguo recurso de la contraofensiva para tratar de bloquear un ataque.
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Desde la línea gremial donde inició su carrera sindical, la Agrupación 15 de Diciembre de su gremio, amenazó ayer con movilizar a «miles de camioneros» a «las puertas del Grupo «Clarín», al que acusa de desplegar un « ataque mediático» en su contra.
Moyano sostiene que la cobertura dada por el monopolio «Clarín» al asesinato de Beroiz es «intencional» y forma parte de «un plan para desprestigiarlo». Se sabe: el jefe de los camioneros trata de reducir a una interna rosarina el crimen, por encargo de quien fue el tesorero de su gremio.
Una cobertura del diario del monopolio, el martes, que mostró una caricatura de Moyano con la mano llena de pólvora, detonó la furia del camionero quien además creyó ver detrás de ese enfoque a un funcionario de la Casa Rosada, muy próximo a los Kirchner.
«Nosotros estamos muy bien con ella y con él» dicen, amigables, cerca de Moyano, pero «hay alguien que está tratando de generar ruido entre nosotros y el matrimonio». Se refieren, sin nombrarlo, públicamente al jefe de Gabinete, Alberto Fernández.
Pegarle y culpar al porteño es para los moyanistas casi una religión. Lo acusan, y se ríen entre ellos -cada vez que alguien dice- de ser el «López Rega de Cristina». Parecen olvidar un dato: Fernández no respira sin permiso de los Kirchner.
Amague
Con la firma de Pedro Mariani, Juan Carlos Bolischki y Raúl Altamirano, autoridades políticas de la Agrupación 15 de Diciembre, ayer circuló un comunicado de prensa emitido desde el gremio de Camioneros.
«Nos hemos hartado de ser espectadores inmóviles del ataque mediático que está siendo víctima nuestro mayor referente, el compañero Hugo Moyano, que pareciera ser blanco de cada calumnia que se cruza por la cabeza de mercenarios periodistas» sostiene.
«No permitiremos que se ataque gratuitamente la figura de nuestro dirigente para lograr el objetivo de creerse los fiscales o rectores de la patria», agrega el texto. Moyano eligió una embestida contra monopolio convencido de que es una batalla que le dará réditos políticos y públicos. Curiosamente, el anuncio de la marcha coincide con la circulación de un e-mail entre productores agropecuarios llamando a un boicot contra el monopolio al que acusan de « ningunear» el paro del campo.
El jefe de la CGT, en tanto, apunta que hay una campaña para «desprestigiarlo» y que forma parte de un plan para frenar su proclamación, en julio próximo, como titular reelecto de la central obrera.
Es en eso donde entrevé la presencia de Fernández a quien acusa de haber querido desplazarlo de la CGT para poner en su lugar a un dirigente gremial amigo: Andrés Rodríguez, secretario general de UPCN, y aliado político del jefe de Gabinete en el PJ de Capital.
Sobre el amague de marchar hacia «Clarín», ayer cerca del camionero hasta tiraban cifras: hablaban de que reunirán más de «10 mil camioneros en las puertas de 'Clarín', con camiones con basura». ¿Fecha posible? «El martes, a más tardar, va a estar todo organizado: de la semana próxima no pasa».
Anoche, la especulación se centraba sobre qué rol podría jugar el gobierno ante este enfrentamiento abierto entre dos de sus socios. ¿Avanzó, Moyano, sin consultar o notificar a Néstor Kirchner? ¿Fue una reacción a ciegas o responde a una táctica que lo excede?
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