18 de noviembre 2003 - 00:00

Moyano busca colapsar ahora toda la provincia

Se dicen amigos del Presidente, inclusive lo aconsejan y lo acompañan en viajes. Ayer, anunciaron dos hechos muy graves que podrían afectar al propio Néstor Kirchner. Por un lado, los gremialistas del Mercado Central que responden a Víctor De Gennaro -sindicalista modelo para el gobierno- anunciaron para hoy un piquete en la autopista Ricchieri que une la Capital Federal con Ezeiza. Pablo Moyano -hijo de Hugo Moyano-anunció por su lado un paro por tiempo indeterminado para hoy de recolectores de basura de toda la provincia, una cuestión que resulta muy sensible a las capas medias de la sociedad. En principio, la huelga afectaba sólo a cuatro municipios de la zona norte del conurbano (Tigre, Vicente López, San Isidro y San Fernando). También amenazan con extenderla al territorio de Aníbal Ibarra y, si es necesario, a todo el país. ¿El oficialismo utiliza estos gremios para azuzar al duhaldismo, como sospechan allegados a Eduardo Duhalde? ¿O es que ya no responden al gobierno?

Buenos Aires - Como en el caso piquetero, el fogoneo de ciertos sindicatos por parte del gobierno nacional puede convertirse en un arma política de doble filo para Néstor Kirchner. El gremio de los camioneros que dirige Hugo Moyano extendió «en solidaridad» anoche a toda la provincia de Buenos Aires el paro por tiempo indeterminado que desde el domingo mantienen empleados de Cliba y Transporte Olivos en el norte del conurbano en rechazo a la «municipalización» de ese trabajo.

Gran cantidad de basura se acumulaba anoche
en distintos distritos pese al cronograma de emergencia de los municipios. Mientras tanto, la posibilidad de tormentas acentuaba el temor de que se puedan inundar las calles por obstrucción de desagües.

La protesta, que afectaba antes a municipios díscolos -ya sean radicales o duhaldistas-, ahora amenaza con tornarse inmanejable para el gobierno nacional si el plenario general gremial agendado para mañana decide extender la medida a todo el país. Ese día habrá una movilización que se concretará frente a la gobernación que administra Felipe Solá, a quien le pedirán que medie a favor de los camioneros frente a los municipios.

Mientras los camioneros analizaban extender hoy la protesta a Capital Federa
l, el gobernador se comunicaba con los intendentes afectados para expresarles su apoyo y el de la policía para evitar cualquier ataque a los municipales a cargo del servicio de emergencia, los cuales ya sufrieron agresiones.

• Intención

Sin embargo, la motivación central para el gremio de los conductores es la misma que lo llevó a enfrentarse a los Empleados de Comercio de Armando Cavelieri por el caso Carrefour: mantener el número de afiliados para ejercer presión en el recambio de la CGT y erigirse en los gordos de la era K.

«De no resolverse el conflicto planteado con las intendencias de Vicente López, San Isidro, San Fernando y Tigre, con su nuevo plan para desplazar a 1.200 barrenderos por beneficiarios del Plan Jefas y Jefes de Hogar Desocupados, la medida de fuerza se llevará a nivel nacional porque nuestro objetivo es defender las fuentes de trabajo de nuestros obreros», amenazó Pablo Moyano, hijo y heredero gremial natural de Hugo Moyano, al frente del gremio de recolectores de residuos.

En rigor, los municipios ofrecieron a los trabajadores de Cliba y Transporte Olivos seguir con la recolección de residuos, pero bajo órbita municipal, algo que los quitaría automáticamente del gremio de Moyano.

El paro se extendió a toda la provincia cuando ayer
los intendentes firmaron la rescisión de los contratos con las empresas privadas cortando el diálogo con los manifestantes. Además, los camioneros aseguran que tienen versiones de que la municipalzación de la recolección podría aplicarse también en otros distritos como Bahía Blanca, Pergamino y Lomas de Zamora.

Moyano (h) adelantó que mañana se realizará un plenario a las 15, en el
club Platense de Vicente López, al que asistirá su padre, Hugo, titular del gremio de los camioneros y de la CGT disidente, en el cual «se definirá la posibilidad de nacionalizar el conflicto». El intendente de San Isidro, Gustavo Posse, por su parte, aseguró que los municipios de la zona norte «no pueden sostener» los costos actuales de barrido y limpieza.

Además ratificó que
esa decisión implica «un ahorro de 400 mil pesos» para cada municipio, que a partir de enero se hará cargo de esa tarea. Posse negó que los trabajadores vayan a ser despedidos, ya que «tienen la posibilidad de continuar, aunque bajo el ámbito de la municipalidad».

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