Mutación obvia: Filmus, de intendente a senador

Política

Inevitable que un gobierno encuestomaníaco asuma ya que Daniel Filmus pierde la elección del domingo en la Capital Federal contra Mauricio Macri. En prevención, le imaginan nuevos libretos al mejor ministro de Educación de la historia. Primero, que deje de ser ministro y se proponga a los porteños como futuro senador nacional. Eso ocurrirá si el domingo quiebra el piso de 40% que le cuesta mantener ante Macri. Néstor Kirchner sabe que al hipotético ganador del ballottage le costará encontrar un candidato a senador nacional y cree que proponiendo a Filmus el 28 de octubre puede infligirle al nuevo intendente una victoria antes de que asuma el 10 de diciembre.

La maniobra circula por el estrecho callejón que separa el milagro de la paliza. Los retos de Néstor Kirchner a los suyos para que se esfuercen por acortar la diferencia que lleva Mauricio Macri esconden una jugada para convertir a Daniel Filmus en candidato en octubre.

Si el domingo por la noche, desde El Calafate, Kirchner comprueba que el porcentaje de votos de Filmus comienza con el mágico número 4 -es decir, supera los 40 puntos-, el ministro estará a un paso de ser postulante K a senador nacional por la Capital Federal.

Esa votación será el 28 de octubre, en paralelo a la presidencial. Salvo que ocurra un terremoto político, por entonces Macri será jefe de Gobierno electo a la espera de que Jorge Telerman, posiblemente también candidato, le entregue el mando de la Capital.

La alquimia, alumbrada por Alberto Fernández, tiene un objetivo nítido: si Filmus sale bien parado el domingo, podrá contribuir a un triunfo K en octubre que, de concretarse, sería un golpe electoral contra Macri antes de que éste asuma la jefatura porteña.

En un ejercicio para exorcizar la derrota inminente, el kirchnerismo se enfoca en el «día después» del ballottage, apura el almanaque y fantasea con convertir la elección de octubre -la Capital elige senadores y diputados nacionales- en un traspié de Macri en las urnas.

Es una jugada pretenciosa que depende de múltiples variables. A saber:   

  • Descartada la posibilidad de un triunfo en la segunda vuelta, Filmus aspira a una derrota decorosa. La Casa Rosada se daría por satisfecha con que el candidato oficial se moviese en la banda de los 40 puntos, pero, por momentos, llegar a esa cifra parece una epopeya. Si se lograra ese número, no sólo Kirchner habría rescatado 40% del padrón que le resulta útil -en caso de mantenerse- para la elección presidencial, sino que, además, Filmus, razonan en el gobierno, habría casi duplicado su caudal de votos y sin deteriorar su imagen en la campaña. «Se instala como el referente del kirchnerismo en la Capital», arguyen sin quitarle a Alberto Fernández su condición de jefe político que tendríaen Filmus a su «figura» política incluso mirando en el turno 2011.

  • Sin cometer la desmesura de mirar tan lejos, la ecuación del albertismo se concentra en la elección legislativa de octubre próximo, en la que con un pingüino o una pingüina en la boleta presidencial, Filmus podría encabezar la lista de senadores. Se sostienen sobre un dato grueso: salvo Aníbal Ibarra, aseguran, Filmus es el único dirigente kirchnerista de la Capital que acumula «conocimiento, buena imagen e intención de voto». Por eso, dicen, sería un ensamble ideal para reforzar de abajo arriba la lista del Frente para la Victoria de octubre que, insisten, encabezará Cristina Fernández, quien mide varios puntos menos que su esposo también en la Capital Federal.   

  • Pero como todo paso se mide no sólo por el avance propio, sino también por el retroceso del otro, en el gobierno especulan con que Macri no tendrá candidatos poderosos para encabezar la lista de legisladores provinciales de la Capital. En el albertismo especulan que una apuesta fuerte sería Gabriela Michetti, actual compañera de fórmula de Macri. Se contentaban ayer con una respuesta fácil: «Sería poco prolijo que antes de asumir como vicejefa la lancen a competir por otro cargo». Otra alternativa sería Ricardo López Murphy, pero el economista ya le avisó a Macri que no quiere ser candidato senador, sino que pretende competir otra vez por la presidencia. Una duda: ¿tendrá Macri candidato presidencial en octubre del cual colgar su boleta de legisladores nacionales por la Capital?

  • El otro indicio jugoso que manosean en la Casa Rosada es un ensayo de cercanía entre Roberto Lavagna y Jorge Telerman para que el jefe de Gobierno porteño se convierta en candidato a senador nacional del ex ministro de Economía en la Capital Federal. Se sindica a un funcionario que fue electo como legislador como el encargado de sondear esa chance que terminaría de ubicar a Telerman en el semáforo rojo de Kirchner, quien, luego de la primera vuelta, le envió más de un emisario no para pedirle que le levante el brazo a Ionizar, sino que clarifique expresamente su «no» a Macri. Telerman transitó una prescindibilidad que el gobierno decodificó como un aval silencioso a Macri.
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