6 de junio 2003 - 00:00

No abusar de las "bravuconadas"

El vertiginoso camino impreso por Néstor Kirchner para demostrar su autoridad al frente del Ejecutivo se convirtió en un riesgoso juego de «bravuconadas» que podría generar una situación de inestabilidad institucional en el país, según opinaron ayer expertos constitucionalistas y abogados.

El jurista y docente de la UBA Miguel Padilla opinó que el Presidente realizó una «especie de declaración de guerra» en su discurso contra la Corte Suprema difundido por cadena nacional y cuestionó, además, la «magnitud de la convocatoria» del primer mandatario al Congreso para que avance en el enjuiciamiento a los magistrados cuestionados.

Padilla
sostuvo que Kirchner se expresó en forma «agresiva» contra la Corte, lo que señaló como «un exceso», ya que el juicio político «debe ser ejercido con discreción y mesura».

Felix Loñ
consideró que «el buen mensaje del 25 de mayo» de Kirchner quedó empañado con el del miércoles: «Contestó con otra bravuconada, con un discurso de barricada, cuando debió actuar con criterio», le dijo ayer a este diario.

Y apuntó como grave institucionalmente que un presidente presione al Congreso y que los legisladores respondan como cruzados y embistan contra otro poder del Estado.

«Se ha desmadrado absolutamente y todo termina siendo un verdadero escándalo»
, enfatizó Loñ.

Evaluó, además, que el Presidente se puso «fuera de cauce» porque no puede pedir juicio político a ningún juez de la Corte, ya que significa una intromisión y una fuerte presión sobre el Poder Judicial.

Kirchner «ha instado al Poder Legislativo: 'Hagan las cosas como yo digo'. Y si el Congreso no responde, voy a avanzar con la gente»
, interpretó Loñ.

• Referencias

Por su parte, el constitucionalista Gregorio Badeni rescató del discurso de Kirchner la referencia a que la separación de los jueces de la Corte Suprema sólo se puede concretar a través de un juicio político en el cual interviene el Congreso y que deja de lado otras hipótesis, implícitamente inconstitucionales, como sería una consulta popular u otro mecanismo similar.

«Pero, por otro lado, me preocupa que el presidente de la República inste al Congreso a que cumpla, aparentemente, con sus deberes modificando la composición del Poder Judicial. Creo que el presidente de la República, si bien quizá se sintió molesto por ciertas expresiones formuladas por el presidente de la Corte, debe recordar que el Poder Judicial es un poder del gobierno que está en un plano de igualdad con el Poder Ejecutivo y con el Poder Legislativo y que su titular tiene que ser respetado en el marco de una convivencia democrática civilizada»
, sostuvo.

El abogado constitucionalista
Daniel Sabsay también opinó sobre el discurso de Kirchner. Al respecto, consideró que había que contextualizar las palabras del Presidente «en un momento de tan grave crisis, por un lado, en donde estamos, yo lo he dicho en medios que me han publicado, casi en las puertas de una encerrona institucional, es decir de una Corte Suprema prácticamente paralizada y en una actitud que, luego de la entrevista de su presidente, nos hace pensar que lo extorsivo podría rondar en el aire».

La Asociación de Magistrados argumentó que los poderes públicos están obligados a la defensa de las instituciones y de la Constitución.

«La disconformidad con el contenido y sentido en el cual se resuelven los casos que han llegado a conocimiento de la Corte Suprema de Justicia no puede ser causal de agravio para proponer la separación de los jueces que la integran»
, sostuvo Miguel Camino, representante de los magistrados.

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