Hebe de Bonafini -hoy oficialista- ha declarado que no aceptaría una función pública en este gobierno salvo « Entre los grandes males argentinos está la eternización. Si se gana una elección, se cree que se tiñe el país para siempre, y algo que se haga sin verdadero consenso nacional, no será alterado jamás. Así tuvimos 20 años de Rosas aunque luego se denostó todo lo que dijo. 9 años de Perón. 10 y medio de Menem. Hasta Raúl Alfonsín, que no pudo cumplir un período presidencial normal, soñaba con encabezar un prolongado «movimiento». Hoy Néstor Kirchner afirma -y debe creerlo porque lo dijo en acto en Río Santiago- que
El socialismo estuvo con Felipe González 12 años en el poder de España hasta que se agotó la posibilidad de distribuir. Entonces vinieron 8 años de liberales con José María Aznar que empinaron nuevamente a ese país a un nivel de desarrollo nunca alcanzado. Hoy volvió el socialismo que volverá a distribuir hasta enflaquecer el Estado y de nuevo volverá el ciclo. ¿Por qué este gobierno cree que aquí no es así?
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