Nuevo rol de Cristina: llama a senadores a su casa para convencerlos
El gobierno dio ayer una clara señal de preocupación por un posible fracaso en la sesión de mañana en el Senado, en la que debe ratificar las retenciones móviles. Después de un informe de daños desde el Congreso más grave que el esperado, Cristina de Kirchner resolvió ponerse al frente de las negociaciones para garantizarse el número suficiente para aprobar la ley. Así, por la tarde comenzaron a pasar por el despacho presidencial todos los senadores peronistas que por la mañana se habían puesto en contra del proyecto oficial. La riojana Teresita Quintela pasó por el despacho después de haber dicho que las retenciones son inconstitucionales. Por las dudas, le reforzaron la visita con una pasada por la Jefatura de Gabinete. El mismo tratamiento tuvo su comprovinciana Ada Maza, a quien los Kirchner no quisieron atender cuando pidió ayuda para su destituido hermano. No fueron las únicas: pampeanos y misioneros también tuvieron su minuto de gloria en el despacho presidencial. La ronda de visitas continuará hoy para desplegar todo el poder de convencimiento que sólo puede mostrar la Presidente, al mismo tiempo que Néstor Kirchner esté hablando en Plaza del Congreso.
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Se recordó entonces en el kirchnerismo el día que Ada Maza permaneció un día entero en la sala de espera de la Casa Rosada para que algún funcionario la escuchara en medio del proceso de destitución de su hermano. La senadora se fue esa noche sin encontrar algún interlocutor en el gobierno.
Por eso ayer fue llevada rápidamente hastael despacho de Cristina de Kirchner para intentar revertir esa animosidad con el matrimonio presidencial.
Para reforzar posiciones, el misionero Luis Viana también pasó por el despacho de Randazzo. Por las dudas, Cristina de Kirchner suspendió todas las audiencias previstas para hoy y dejó todo su tiempo libre para seguir «conversando» con los senadores díscolos de su partido.
Después de ese maratón de legisladores por la Rosada el kirchnerismo comenzó a respirar con más tranquilidad, aunque no hay seguridad todavía sobre la decisión que tomarán algunos de ellos.
De hecho la lista de senadores en duda, que prácticamente había desaparecido, volvió a nutrirse de algunos nombres. Hay casos como el del catamarqueño Ramón Saadi que están definidos. Es sabido que éstos son los momentos para endurecer posiciones, justo cuando el gobierno cuenta voto a voto. Un caso similar sería el de la formoseña Adriana Bortolozzi y el radical K santiagueño Emilio Rached. A pesar de las reticencias de estos días se da por sentado que esos votos serán a favor de las retenciones.
Pero, en otros casos las dudas son mayores. Ayer, Miguel Pichetto tuvo que soportar que la chaqueña Elena Corregido le comunicara personalmente que votaría en contra de la ratificación de la Resolución 125: «Perón no me perdonaría que votara por disciplina partidaria», le dijo. Sus disidencias con Jorge Capitanich ayudan tanto en esa definición como el rechazo que tiene Corregido contra un proyecto que, considera, termina impulsando la siembra de soja en lugar de controlarla.
Distinta es la situación del arista fueguino Juan Carlos Martínez. El no responde ni a Fabiana Ríos, como la otra senadora por esa provincia, María Rosa Díaz quien votará en contra del proyecto oficial, ni a la estructura del ARI. En la última elección apoyó a Fernando Pino Solanas. Se asegura en el Senado que sólo Eduardo Buzzi, Claudio Lozano o la estructura de la CTA, donde responde, podrían convencerlo.
Por ahora Martínez no define posición, aunque anunció una conferencia de prensa para mañana a las 10 donde explicará su voto. El ARI y la Coalición Cívica creen que terminará absteniéndose.
El kirchnerismo se reunirá hoy en las oficinas de Pichetto para diseñar la estrategia final. Está previsto que esa reunión se haga después del acto y movilización en la Plaza del Congreso donde hablará Néstor Kirchner. Casi al mismo tiempo la oposición tendrá sus reuniones de bloque. Los ocho senadores de la UCR lo harán después del acto en el Monumento de los Españoles al que concurrirán en grupo. El resto de los bloques los imitará.




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