No hubo comunicado a pesar de que han pasado 5 días desde que este diario informó que el ex presidente Néstor Kirchner ocupa oficinas del empresario Eduardo Elsztain sin que, aún, se notifique públicamente si paga un alquiler por ese inmueble en Puerto Madero o si se trata de una dádiva aportada por el generoso empresario. Sería conveniente una información al respecto, no sólo por la salud ética del retiro político del ex mandatario, sino también por la comunidad de negocios a la que pertenece Elsztain, quien, como se sabe, es dueño del conglomerado inmobiliario IRSA (shopping, hoteles, torres, dock Pto. Madero, y ahora minería), de Cresud (sector agropecuario, con casi medio millón de hectáreas propias), también del Banco Hipotecario (allí comparte responsabilidades con el Estado, en más de una ocasión controvertidas con el Ministerio de Economía) y ocupa además un sillón en el directorio de YPF que conservó -no como otros- en el cambio de conducción que siguió a la compra de acciones por el grupo Ezkenazi.
El contenido al que quiere acceder es exclusivo para suscriptores.
Dejá tu comentario