24 de mayo 2006 - 00:00

¿Otra víctima de Borocotó?

La acusación que terminó anoche con la banca de Luis Patti la alzó el oficialismo como respuesta a las quejas de la oposición por el cambio de bancada del hoy diputado Eduardo Lorenzo Borocotó. Este legislador porteño anunció su pase al kirchnerismo poco después de las elecciones del 23 de octubre en las cuales ganó ese puesto con el partido de Mauricio Macri, y antes del 10 de diciembre.

Ese pase se lo atribuyó a la necesidad del oficialismo de contar con el voto de Borocotó a favor del enjuiciamiento de Aníbal Ibarra por la tragedia de Cromañón.

Como respuesta a los planteos políticos y judiciales de la oposición al pase de Borocotó, el gobierno contrarrestó cargando sobre la figura de Patti, de quien no había hecho reproche alguno ni cuando era candidato, ni cuando ganó la banca ni cuando la Justicia le extendió el diploma. En esta secuencia en la cual todos consintieron en su nominación confía Patti para librar ahora una batalla en la Justicia, que dice llevará hasta los tribunales internacionales.

  • Cabeza reclamada

  • El oficialismo y sus acompañantes le brindaron anoche a Néstor Kirchner lo que éste les había reclamado con una fecha fija: la cabeza de Luis Patti para montar sobre el caso el discurso de mañana en la Plaza de Mayo.

    Esa destitución surge de la aprobación de un dictamen de mayoría que necesitaba 2/3 de los votos de los presentes en la sesión de ayer. Ese dictamen aconsejó el rechazo del diploma de legislador de Patti por la presunta participación en varios delitos de lesa humanidad cometidos durante la última dictadura militar.

    Según ese dictamen Patti está acusado del encubrimientode un ex militar y se lo vincula con el asesinato de Osvaldo Cambiasso y Eduardo Pereyra Rossi, así como del secuestro y asesinato del ex diputado Diego Muñiz Barreto, entre otras causas. Se presentaron además testimonios que atribuyeron a Patti presunta intervención en la desaparición y muerte de Gastón Goncalves y sus compañeros, las torturas a Luis Gerez, el allanamiento de la casa de María Isabel Chorobick de Mariani y las torturas de Mario Bárzola y Miguel Guerrero.

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