Otro paso, militar, hacia la integración con Chile

Política

L a Argentina y Chile darán mañana un paso hacia la integración militar bilateral, que dejará definitivamente atrás el recelo de décadas pasadas. Casi tan importante para la política como lo fue el « abrazo del Estrecho de Magallanes» protagonizado por los presidentes Eduardo Frei y Carlos Menem en 1999, que recreó el encuentro histórico sostenido por sus predecesores, Julio A. Roca y Federico Errazuriz en 1899. Luego de cuatro meses de estudio, ambos países establecerán oficialmente la primera Fuerza de Paz Combinada permanente argentinochilena (FPC).

El ministro de Defensa trasandino, Jaime Ravinet, firmará el acta de acuerdo con Nilda Garré de esta iniciativa militar combinada que se integrará con oficiales y suboficiales de ambos países y se pondrá a disposición de las Naciones Unidas. No será novedad para el ministro Ravinet entrevistarse con una mujer en el área de defensa pues ha compartido el gabinete con Michelle Bachelet, hoy disputando la presidencia de Chile. El visitante llega acompañado por el subsecretario de Guerra, Gabriel Gaspar, y una comitiva de asesores.

Para Chile es la segunda experiencia en este tipo de operación: el 15 de octubre de 2004 Ravinet firmó con su par de Ecuador un memorándum de entendimiento que formalizó la participación combinada de ingenieros militares en la misión de paz de Haití. Desde entonces dos pelotones de ingenieros movilizan equipos y maquinaria pesada para la reconstrucción del país caribeño. ¿Será una estrategia de consolidar vínculos militares aliados frente a la incertidumbre que ofrecen otros países de la región?

La Garré podrá acceder a las mieles que brinda el escenario de la firma del acuerdo aunque en rigor el mérito es de su antecesor, José Pampuro, quien cultivó una relación amistosa muy firme con la ex ministra Bachelet. Ambos habían suscrito el protocolo que dio origen a la FPC en Santiago, el 29 de agosto de este año. Además de la firma del acuerdo, los ministros harán una revisión, junto a sus respectivos equipos de trabajo, de los temas de la amplia agenda bilateral que manejan ambos países en materia de Defensa.

•Pendiente

La tarea de Ravinet - un pelirrojo que el ex presidente Eduardo Frei apodó «Cabeza de Fanta»- es hacer digeribles las recientes novedades sobre adquisiciones bélicas. Sólo está pendiente la firma de un acuerdo de compra del primer centenar de tanques Leopard 2 al gobierno de Alemania, para finalizar la primera etapa del plan estratégico de renovación de armamento aprobado por el presidente chileno Ricardo Lagos. Está confirmada la compra de tres fragatas usadas en Gran Bretaña para la Armada trasandina, 18 aviones F-16 repotenciados en Holanda y 10 nuevos de ese mismo tipo a los Estados Unidos para la fuerza aérea chilena.

Novedades criticadas tanto por Bolivia como por Perú. Lo más cercano de la fuerza aérea criolla a esa tecnología es un ofrecimiento del titular de la aviación militar francesa, general de ejército aéreo
Richard Wolszynski: un escuadrón (12 aviones) de Mirage 2000 al costo de 80 millones de euros. Un regalo para el bolsillo estatal si se tiene en cuenta que los aparatos son casi de última generación y están en vuelo.

Lagos se comprometió con las tres fuerzas armadas a cubrir sus necesidades de equipamiento aprovechando los cuantiosos excedentes del cobre y también las ofertas de material usado existentes en el mundo. ¿Imitará
Néstor Kirchner a su par trasandino con el excedente fiscal producto de retenciones a la exportación? Improbable, y eso que hay una ley de reestructuración de las fuerzas que preveía asignaciones durante un quinquenio para compra de material bélico que no se concretó nunca.

•Asimetrías

Las asimetrías con Chile no son sólo de números sino de concepto. Mientras por aquí el general Roberto Bendini, titular del Ejército, intenta reflotar el parque blindado con políticas de producción para la defensa basadas en mano de obra nacional: el resultado es el ensamble Patagón, un tanque liviano logrado con la instalación de la torreta de viejos tanques franceses AMX 13 en chasis (bateas) de vehículos blindados austríacos VCTP Saurer que ya no se fabrican más. En Chile se sigue la estrategia de seleccionar lo mejor y probado del mercado de armas como lo es el Leopard 2. Y así capacitar al personal especializado de las fuerzas en tecnologías de avanzada.

El Leopard 2 es uno de los tanques más modernos del mundo, cumple con estándares de la OTAN, comparable al M-1 Abrams estadounidense que combatió en la reciente invasión a Irak.

La Armada no escapa al mismo designio: aún no avanzó el programa nacional de construcción de patrulleras de alta mar. Sí lo hizo Chile a través de un acuerdo con un astillero alemán, el mismo de aquel anuncio que hizo Pampuro sobre la construcción conjunta que sólo quedó en papeles.

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