10 de mayo 2002 - 00:00

Pactos de madrugada

La negociación entre peronistas y provinciales, que desembocó en la media sanción de la derogación de «subversión económica», comenzó cerca de las 2 de la madrugada de ayer. A esa hora, Marcelo López Arias (PJSalta) se acercó hasta la banca de su comprovinciano Ricardo Gómez Diez para pedirle que el renovador y su colega tucumano Pablo Walter (Fuerza Republicana) acompañaran al bloque oficialista en la aprobación de las modificaciones a la norma acordadas con el Ejecutivo. Nada hacía prever que, por primera vez, el Congreso aprobaría una iniciativa sobre tablas de agrupaciones minoritarias del interior.

Gómez Diez
y Walter advirtieron que no estaban dispuestos a votar, pues habían presentado un proyecto propio. «Nosotros estamos en contra de que se mantenga la ley de 'subversión económica', que es anacrónica y tiene una redacción muy vaga», reflexionó por enésima vez Gómez Diez. «¿Por qué no tratan de convencer a Yoma, a Busti o algún radical?», propuso Walter con cierta ironía.

• Quiebre

José Luis Gioja ya había fracasado en los sondeos a la UCR. Con una bancada prácticamente quebrada, Carlos Maestro no podía siquiera garantizar que algunos correligionarios emigraran al momento de votar y así facilitaran número, en lo que significó la virtual ruptura de la entente con el duhaldismo. Algunos estaban asustados por las declaraciones televisivas de Jorge Yoma que había denunciado un supuesto acuerdo político con el radicalismo la misma noche de la sesión. Faltaba un paso para que se los acusara de haber sucumbido a una Banelco. Y muy pocos se atrevían a quedar despegados de Raúl Alfonsín y su prédica anti-Fondo.

Obviamente, los díscolos del peronismo estaban lejos de bajarse, a pesar de que sus compañeros que se mantenían fieles al gobierno debían pagar los costos. De hecho, Jorge Yoma y Jorge Busti estaban ayer afuera del bloque.

Cristina de Kirchner, Nicolás Fernández y Liliana Negre de Alonso
, que también animaban el sector rebelde, participaron anoche de la deliberación de bloque.

A los pocos minutos, López Arias volvió a insistir con Gómez Diez y Walter. «¿Y si se abstienen?», planteó el vicepresidente del cuerpo. «No, sería un disparate; si nosotros tenemos un proyecto propio, no podemos cambiar», contestaron a coro.

Gómez Diez
sugirió que pasara la sesión a un cuarto intermedio, mientras la neuquina Luz Sapag (MPN), opuesta a la sanción, ya preparaba su desvinculación del Interbloque Federal que animaba con sus pares del NOA. Gioja planteó la cuestión de posponer definiciones, pero no avanzó. López Arias, después de una larga alocución, puso a consideración la iniciativa de derogación de los provinciales. Fue una sorpresa para todos. Menos para Gómez Diez y Walter, que habían sido advertidos por un cuchicheo de la salteña Escudero: «Miren que votamos el de ustedes».

Inesperadamente y ante la perspectiva de que no saliera la ley, el peronismo prefería votar la iniciativa de los provinciales, dar una señal positiva a los organismos financieros internacionales y, en todo caso, Diputados se encargaría de modificarla y devolverla a la Cámara de origen.

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