La Corte Internacional de Justicia de La Haya dará a conocer este jueves su decisión respecto del reclamo argentino para que se suspendan las obras de construcción de dos fábricas de pasta de celulosa en Uruguay, hasta que se completen estudios de impacto ambiental. La audiencia, en la que participarán representantes de los gobiernos de la Argentina y de Uruguay, está convocada para las 10 -las 5, hora argentina- cuando los magistrados anunciarán su determinación respecto de las plantas que construyen la finlandesa Botnia y la española ENCE. «El gobierno argentino espera el fallo de La Haya con tranquilidad, cautela y con respeto por lo que los jueces consideren correcto», expresó la secretaria de Medio Ambiente, Romina Picolotti, que el viernes asumió formalmente su cargo en un acto que se desarrolló en el Salón Blanco de la Casa Rosada.
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De todos modos, mientras que en la administración de Tabaré Vázquez hay plena confianza en que el dictamen será favorable a Uruguay, el gobierno argentino evitó pronosticar una posible resolución de la Corte y se explica que oficialmente «no hay nada previsto» sobre el fallo porque «el Tribunal tiene completa libertad para dar su decisión».
El pronunciamiento de la Corte, máximo órgano judicial de las Naciones Unidas, será vinculante para ambos países, aunque se trata del primer paso y quedará pendiente la cuestión de fondo: determinar si el gobierno oriental violó el Estatuto del Río Uruguay al otorgar el permiso a las pasteras sin consultar.
Veamos algunos de los conceptos expresados por Picolotti durante un diálogo que mantuvo con este diario:
Periodista: ¿Hay optimismo sobre lo que pueda dictaminar La Haya?
Romina Picolotti: Nos asiste el derecho de la razón. Esperamos que la medida cautelar incluya la suspensión de obras.
P.: ¿Y si eso no ocurre?
R.P.: Aún no está decidida la estrategia oficial si el fallo es adverso. Hay que esperar la sentencia. Pero el gobierno argentino mantiene firme su posición de reclamar un estudio de impacto ambiental serio, independiente.
P.: ¿Se insistirá en la relocalización de las plantas?
R.P.: Todos los estudios de impacto ambiental deben ofrecer la evaluación de tres sitios de localización, y el de Botnia sólo dedica una página a explicar por qué eligió Fray Bentos, y no plantea opciones.
P.: En los últimos días se conocieron rumores sobre un posible traslado de la otra empresa,la española ENCE.
R.P.: No hay nada oficial. Yo me enteré a través de la prensa.
P.: ¿Quién debería hacer el estudio de impacto ambiental?
R.P.: Sería ideal que La Haya contratara a un panel mixto de expertos, con actores neutros.
P.: Los vecinos de Gualeguaychú insisten en que no pretenden un estudio de impacto ambiental sino que quieren que se relocalicen las plantas.
R.P.: Hay que esperar la sentencia de La Haya con tranquilidad. De todos modos es comprensible el reclamo de Gualeguaychú, también por un factor turístico importante: ¿usted se bañaría en las aguas del río Uruguay con las papeleras funcionando? Un estudio de impacto ambiental sin duda no avalaría la instalación de las pasteras tal como está planteado actualmente.
P.: Usted habla de un estudio de impacto ambiental como si nunca se hubiera hecho uno.
R.P.: Es que hasta el momento no se ha hecho ningún estudio de impacto ambiental acumulativo serio, independiente. Eso es lo que estamos reclamando.
P.: ¿Y si La Haya no ordena detener las obras pero sí exige la realización de un nuevo estudio ambiental? ¿Sirve?
R.P.: Eso sería un gran logro. Le repito: un estudio tiene que incluir sitios alternativos de localización de los emprendimientos. A eso apuntamos.
P.: ¿Cuáles serán los objetivos de su tarea como funcionaria nacional?
R.P.: Los pilares de trabajo serán la prevención y la remediación, el rescate de distintas áreas ya contaminadas del país que impactan en zonasaledañas. Esta gestión no tiene intencionesde convertirse en «cuerpo de bomberos». La Secretaría de Ambiente y Desarrollo Sustentable, que antes estaba bajo la órbita del Ministerio de Salud, pasa a depender ahora de la Jefatura de Gabinete de Alberto Fernández. Estará dividida en tres subsecretarías: Política y Gestión Ambiental, a cargo de Miguel Pellerano (ex director regional para América del Sur de la Unión Mundial para la Naturaleza); Promoción y Desarrollo Sustentable (aún no se reveló el nombre del titular); y Relaciones Institucionales (al mando de Bruno Carpinetti, ex vocal de la Administración de Parques Nacionales).
Sobre esta última subsecretaría, Picolotti indicó que se ocupará de la coordinación con las provincias. El objetivo es «establecer alianzas con ellas y revitalizar el COFEMA ( Consejo Federal de Medio Ambiente). Es esencial para empezar a conseguir cambios más allá de los límites jurisdiccionales».
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