28 de diciembre 2005 - 00:00

Papeleras: la Argentina decide en febrero si va a oponer o no

Jorge Taiana
Jorge Taiana
El gobierno nacional aceptará el dictamen final que el Grupo Técnico de Alto Nivel argentino-uruguayo tomará, a más tardar, en febrero, y que deberá resolver si las plantas de celulosa que se instalarán en la costa del país vecino son o no contaminantes. Si el resultado de este grupo de investigación es negativo, Néstor Kirchner pedirá en persona y públicamente a Tabaré Vázquez que suspenda la radicación de las plantas. Pero si el dictamen en favorable a Uruguay, la Argentina dejará de plantear cuestionamientos y le dará vía libre a la inversión.

Esta es la decisión final que el gobierno local tomó por la mañana, luego de una conversación entre el Presidente y el canciller Jorge Taiana, en la que se evaluaron los dichos del ministro de Relaciones Exteriores uruguayo, Reinaldo Gargano (ver nota aparte), y la evolución de la relación entre los dos países a partir de este conflicto por las papeleras de Fray Bentos.

La decisión también fue comunicada ayer por el canciller argentino al gobernador de Entre Ríos, Jorge Busti, en una reunión que ambos mantuvieron por la tarde en Buenos Aires. A la sede del Ministerio de Relaciones Exteriores llegó también una delegación de vecinos de la ciudad de Gualeguaychú, quienes rechazan la instalación de dos papeleras por los posibles daños ambientales.

También participan el vicecanciller Roberto García Moritán, el vicegobernador entrerriano Pedro Gustavino, el intendente de Gualeguaychú, Daniel Irigoyen, y ocho asambleístas de la ciudad.
Allí se explicaron los pasos que el gobierno argentino está implementando con Uruguay. Lo primero que se le explicó a Busti y al resto de los visitantes al Palacio San Martín es que el dictamen del Banco Mundial conocido la semana pasada, y que le da la razón a los uruguayos en cuanto a que no habría efectos contaminantes en estas empresas, no tiene para la Argentina efectos vinculantes. Es que el gobierno no tiene por qué tomar esa resolución como válida, con lo cual, hasta ahora, el gobierno nacional puede continuar sin aceptar formalmente las inversiones en el país vecino. Así se manifestó por la tarde la Cancillería en un comunicado oficial, donde critica que Uruguay siga avanzando en la radicación de las plantas hasta que el Grupo defina la situación.

Lo que sí deberá asimilar como válido la Argentina es lo que dictamine el Grupo Técnico bilateral, formado este año y que tiene agendadas siete reuniones entre el 31 de agosto pasado y el 30 de enero de 2006.
Esta comisión de técnicos de los dos países tiene el rol de determinar de manera vinculante para los dos estados si las plantas son o no contaminantes.

• Planteo

En teoría, si lo fueran, Uruguay debería plantear la suspensión de la inversión y la reformulación del levantamiento de las fábricas de pasta celulosa. Pero si el Grupo determina que no hay contaminación potencial, la Argentina debería dejar de reclamar y aceptar la instalación.

Este grupo debe tener tres reuniones más. La primera será precisamente hoy en Montevideo. Luego habrá otra, el 18 de enero, en Buenos Aires y una última y definitiva el 30 de enero en la capital uruguaya. A partir de esa fecha, los técnicos tendrán 30 días para resolver la situación y diseñar un informe final, que será enviado a los dos gobiernos de manera secreta y conjunta. Una vez entregado el trabajo, los dos presidentes, Kirchner y Vázquez, deberían reunirse en alguno de los dos países para avalar o no el dictamen y la radicación de las plantas.

C.B.

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