El próximo domingo los habitantes de Gualeguaychú realizarán
una marcha que esperan tendrá una convocatoria
idéntica a la que hace un año reunió a miles de vecinos.
Gualeguaychú - Una semanamás para hacer historia, una semana para inscribir con una marcha -que intentan que sea multitudinaria- el primer aniversario de los cortes y de otra movilización realizada hace un año en el puente de Gualeguaychú en protesta contra la instalación de las dos procesadoras de celulosa en Fray Bentos.
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Fue la pulsión que el fin de semana pasado inclinó la voluntad general de la asamblea ambiental que optó por mantener el bloqueo hasta el 30 de abril, para retirarse de la ruta 136, casi con seguridad, el 1 de mayo después de una nueva votación.
Cuando todo estaba organizado para que esa decisión se llevara a cabo ayer, un reñido debate impuso el sábado la idea de convertir la resistencia ciudadana en un mojón de la historia provincial y, claro, a esta altura a nivel nacional.
Aunque para los cerca de 2.000 ambientalistas la prolongación de la medida de fuerza se tradujo en términos estratégicos, para la Casa Rosada -que siguió de cerca y con gran expectativa el desarrollo de la asamblea- la permanencia del corte retomado el 4 de abril agrega más tensión al conflicto diplomático con Uruguay, que ya recurrió a La Haya para cuestionar las barricadas.
Bisagra
Ese tribunal internacional de Justicia es hoy, precisamente, la bisagra de este diferendo. Y, para los ciudadanos de Gualeguaychú, el límite de su reclamo.
Por eso habían acordado casi por mayoría retirarse de la boca del Puente Internacional General San Martín este fin de semana, tras haber conocido el jueves que el gobierno de Néstor Kirchner presentará su propio petitorio antes del 5 de mayo.
Una fecha también con fuerte significado si se tiene en cuenta que para entonces, en 2005, Kirchner y Tabaré Vázquez acordaron la creación del Grupo Técnico Bilateral de Alto Nivel que el 30 de enero de este año concluyó su actividad sin haber alcanzado ningún acuerdo.
La voluntad de hierro del pueblo de Gualeguaychú es muy diferente a la de sus vecinos de Colón, pero esa característica se entiende porque la ciudad está directamente afectada por la cercanía de la planta de Botnia y los presuntos efectos nocivos del funcionamiento, mientras que en términos geográficos Colón ni siquiera ve desde sus costas -como sí lo hace Gualeguaychúlas chimeneas de esa industria, aunque el río Uruguay es el mismo y todo indica que su caudal será afectado por los procesos resultantes.
Con todo, la bitácora de la asamblea ciudadana logró sumar más páginas de las esperadas. «Nunca imaginamos que tendríamos tanto eco. Nuestra idea original era que nuestra preocupación trascendiera el límite provincial. Y creo que ese objetivo está más que cumplido», se enorgulleció Gustavo Rivollier en diálogo con este diario tras haber coordinado el sábado la que se presume fue la anteúltima votación.
Sello
Ahora lo que resta es poder sellar con la movilización del próximo domingo aquel compromiso asumido hacia 2002 por un reducido grupo de ciudadanos, que hoy involucra prácticamente a los casi 100.000 habitantes, 8,9 % de la población total de Entre Ríos.
Un día después, el 1 de mayo, confían en liberar la ruta con sabor a victoria. Será coincidentemente la misma fecha, pero de 1851, en que el caudillo local Justo José de Urquiza se pronunció en franca rebeldía contra Juan Manuel de Rosas en la localidad entrerriana de Concepción del Uruguay, aceptando la renuncia que el bonaerense ofrecía al cargo de encargado de las relaciones exteriores de la Confederación Argentina. Todo un símbolo, aunque quizá todavía no se hayan dado cuenta.
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