Para Macri, Senado alivió la tensión social del país

Política

Mauricio Macri volvió ayer a referirse al conflicto del gobierno con el campo, tras la derogación de la polémica Resolución 125 y consideró que el gobierno debe hacer su autocrítica ya que viene haciendo «una macana tras otra».

En la tarde de ayer, el jefe porteño se entregó a los festejos del 80 aniversario de la inauguración del parque Rivadavia, ubicado en el barrio porteño de Caballito, momento que consideró oportuno para hacer nuevas declaraciones.

Macri apreció que la ciudadanía «quiere un país unido, trabajando para salir adelante» y que la decisión del Senado de rechazar la resolución que aumentaba las retenciones a las exportaciones de granos «descomprimió muchísimo la tensión social». «Se vive en el país otro clima y otro ambiente», aseguró el mandatario de la Capital Federal.

«A la gente le gustó mucho que el Congreso haya actuado en forma transparente y abierta, que muchos diputados y senadores hayan votado de acuerdo con su conciencia», puntualizó Macri junto al ministro de Cultura, Hernán Lombardi, y al director del Centro de Gestión comunal de la zona, Marcelo Iambrich. Los funcionarios invitaron a los vecinos a participar de un juego de preguntas y respuestas, mediante el cual los participantes deben responder 500 cuestiones relacionadas con sitios patrimoniales. Pero Macri se concentró en la crisis nacional al momento de ser embestido por los movileros.

Dijo que conformó «un crecimiento para la sociedad y la democracia» el hecho de que el Congreso haya rechazado la resolución del gobierno de Cristina de Kirchner y que «el camino del progreso argentino está en el campo, porque de la mano del campo salimos de la crisis y de la mano del campo podemos salir de la pobreza; no peleando con el campo».

«Allí hay mucha potencialidad» porque el país «puede exportar el doble de lo que se exporta actualmente y eso significa mucho trabajo para los argentinos», añadió.

«Lo importante ahora es que la Argentina empiece a recorrer otro camino y que el gobierno aproveche esta oportunidad para convocar a trabajar todos juntos» para la construcción de una política progresiva para el sector-agropecuario. «Hay que fijar reglas de juego lógicas» y «no hay que ser muy creativos» considerando tan sólo «lo que hizo Uruguay o Brasil para potenciar su crecimiento agroindustrial», explicó el jefe porteño.

Aludiendo a Cristina de Kirchner, Macri dijo que el oficialismo debe entender «que la Argentina quiere otro tipo de gobierno, que no quiere más la confrontación sistemática, no más la agresión, no más los discursos violentos» y que «quiere un gobierno que lidere a un país que necesita crecer, que es la única manera de resolver nuestros problemas».

Para rematar, Macri dijo que «sería bueno» que el oficialismo formulase una autocrítica y recuperase «un poco el liderazgo que la sociedad le dio» porque «en estos 120 días hicieron muchos disparates, una macana tras otra». De ese modo, Macri endureció sus conclusiones sobre la sesión del Senado de la semana pasada, tras la cual sostuvo que había que saber perder.

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