Pelea en la contramarcha motivó baja asistencia
-
El gobierno británico de Malvinas extendió 5 años las licencias a petroleras, nuevo desafío a la Argentina
-
Malvinas, IA y críticas a la agenda global: los ejes del discurso de Milei ante la ONU
El palco de la contramarcha fue escenario de varias peleas entre los funcionarios públicos. Luis D'Elía hizo a un lado a Adolfo Pérez Esquivel y discute con el vicejefe de Gabinete de Felipe Solá y el piquetero oficial Tumini.
Mientras la senadora María Cristina Perceval miraba desconcertada a los punteros de D'Elía y Pérsico que se habían apoderado del escenario, Pérez Esquivel juraba que no había tenido «nada que ver» con la marcha organizada por el funcionario kirchnerista. «D'Elía ni siquiera se puso en comunicación conmigo. Es un manejo que ha hecho de publicidad en los medios. No quiero mezclar las cosas ni centrar esto en un problema» con el funcionario, argumentaba el dirigente de los derechos humanos. Ya era demasiado tarde para explicaciones. A esa altura de la noche un locutor anunciaba por altavoces la llegada de los diputados ultrakirchneristas Carlos Kunkel, Carlos «Cuto» Moreno, Dante Dovena y Araceli Méndez de Ferreyra, la misma que cortó con una pinza junto a D'Elía el alambrado del empresario estadounidense Douglas Tompkins en Corrientes. También estuvo Dante Gullo, Lito Borelo subsecretario de políticas sociales urbanas de Jorge Telerman y el imán Abdul Karim Paz, quien se ganó el aplauso del público al pedir solidaridad con Palestina, Irak, Líbano, Afganistán e Irán.
Luego de un minirrecital de Omar Mollo -hermano del cantante de Divididos-, todos los oradores -el imán, Gullo, Kunkel, Tumini, D'Elía y Pérsico- acusaron a Juan Carlos Blumberg de politizar su reclamo, criticaron a Mauricio Macri y acusaron al ingeniero de ser el representante de los intereses del proceso militar de los 70. El presentador fue Enrique Masllorens, dramaturgo, ex vocero de «Canal 7» y autor de la balada «Un extraño de pelo largo».



