17 de noviembre 2003 - 00:00

Peligroso: trotskistas, a los tiros entre sí por una fábrica

La política oficial de amparo a los piqueteros, que tuvo como primera expresión violenta el «rapto» del ministro de Trabajo, Carlos Tomada, sumó otro incidente: el viernes por la noche dos facciones de activistas se enfrentaron a tiros por el control de la ex fábrica Sasetru, ubicada en Avellaneda. Ese hecho elevó a un nivel inédito la crisis entre los distintos grupos piqueteros -divididos entre pro y anti Kirchner- y la relación, cada vez más tirante, de los «piqueduros» y el gobierno nacional.

La ex fábrica Sasetru fue expropiada por una ley de la Legislatura bonaerense y, desde entonces, quedó «oficialmente» en manos de una cooperativa integrada por ex empleados de la firma.

Pero dentro de la conducción se produjo un cisma que la última semana estalló en enfrentamientos armados: el jueves pasado, un sector de los activistas ingresó a la fábrica y se apropió de la misma. Y el viernes por la noche, otra facción, ligada al Polo Obrero, irrumpió para recuperar el edificio.

En los dos incidentes, según se denunció desde ambos sectores, intervinieron personas armadas. De todos modos, desde el gobierno intentaron minimizar el conflicto.

Incluso, tras los hechos ocurridos la noche del viernes, varias personas resultaron con heridas de bala; dos de las cuales anoche permanecían internadas.

Fuentes policiales -actuó la Comisaría 4ª de Avellaneda- dijeron ayer que no intervinieron efectivos de la fuerza en el conflicto pero que luego se radicó una denuncia. «La Justicia está investigando para determinar cómo se produjeron los hechos» se aclaró.

Pero detrás de Sasetru hay una trama donde aparecen operadores del gobierno de
Néstor Kirchner, hombres de Eduardo Duhalde, el gobierno municipal de Oscar Laborde y el Polo Obrero, ala piquetera extrema, brazo callejero del Partido Obrero con fuerte presencia en las fábricas recuperadas.

• La conducción interna de la fábrica está dividida: por un lado, ex trabajadores -o supuestos ex trabajadores-; por el otro, militantes del PO. El primer grupo lo conduce
Alicia Gutiérrez; el segundo tiene la conducción nacional de Néstor Pitrola -por estos días de viaje por Europa-, uno de los líderes piqueteros que menos simpatía genera en Casa de Gobierno.

• Los PO dicen que sus rivales internos son «funcionales» al intento del gobierno, presuntamente activado a través del INAES -organismo encargado de fiscalizar las cooperativas, que depende del ministerio que comanda
Alicia Kirchner-, para convertir las fábricas recuperadas en sociedades anónimas, según sostuvo Miguel Vittone, referente del Polo Obrero. «Por eso no dan subsidios, ni créditos para que las fábricas recuperadas tengan capital de trabajo», dijo.

• Del otro lado, advierten que a la conducción del PO no le interesa que la fábrica funcione, que los delegados que envían a las asambleas no son ex trabajadores de Sasetru y que sólo pretenden politizar la situación de la firma. «Vinieron personas armadas y entraron disparando», dijo Gutiérrez, del grupo enfrentado al Polo Obrero. Ese sector fue quien pidió la mediación del INEAS en la fábrica.

• No está claro el origen de los autoconvocados. Los acusan de ser financiados por «punteros del PJ» de Avellaneda y Vittone señaló a un grupo denominado Pico 1200 ligado a
Baldomero «Cacho» Alvarez, intendente electo de ese distrito. «Nunca tuvimos nada que ver con Sasetru porque siempre se dijo que ahí había de todo menos ex trabajadores. Pico 1200 no puede haber intervenido porque son de otra zona», dijo ayer una fuente cercana a Alvarez.

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