27 de noviembre 2003 - 00:00

Piquetero admite: "Nos entrenamos para diciembre"

Dispuestos a no darle tregua al gobierno de Néstor Kirchner, y tampoco al jefe de Gobierno de la Ciudad, Aníbal Ibarra, ni tampoco al gobernador Felipe Solá, los piqueteros volvieron ayer a su cotidiana gimnasia movilizadora. No en grandes grupos, pero sí los suficientes como para perturbar el tránsito y, como confesó uno de ellos ominosamente, «para mantenernos en forma mientras llega el 20 (de diciembre), cuando vamos a inundar la Ciudad».

No dio el nombre ni mostró su rostro, embozado como sus compañeros. Ese día se cumplen dos años del «cacerolazo» y feroces enfrentamientos en Plaza de Mayo, que terminaron con el gobierno de Fernando de la Rúa, que renunció.

Los sindicalistas también decidieron copiar las tácticas piqueteras, porque no hace falta meterse en un gran gasto. Con poco basta. Los de la Central de Trabajadores Argentinos (CTA) realizaron ayer, frente a la Casa de la Provincia del Neuquén en territorio porteño, un acto de repudio «a la brutal represión que sufrieron desocupados neuquinos, cuando marchaban contra el pago de planes sociales mediante un sistema de tarjetas».

El acto se realizó a las 13 en Maipú 50 contra «la feroz represión ordenada por el gobernador Jorge Sobisch, quien durante trece minutos transformó las calles de la ciudad de Neuquén en un campo de guerra», informaron voceros de la CTA, solidarios
con los patagónicos.

El titular de la CTA, Víctor De Gennaro, afirmó en una clásica chicana de barricada, que los incidentes registrados en Neuquén «fue un claro apriete hacia el gobierno nacional por parte del gobernador Sobisch». Frente a la Casa de la Provincia, De Gennaro calificó al mandatario neuquino como «un hombre que se ofrece como líder de la derecha para solucionar los problemas de la pobreza a los palos y a los tiros».

• Esclarecimiento

Los piqueteros del Movimiento de Trabajadores Desocupados (MTD) Aníbal Verón cortaron ayer al mediodía y en forma parcial el Puente Pueyrredón, en reclamo del esclarecimiento de la muerte de los militantes Darío Santillán y Maximiliano Kosteki, ocurridas el 26 de junio de 2002.

De la misma rama pique-tera fueron los desocupados que cortaron ayer al mediodía la bajada de la Autopista Buenos Aires-La Plata, en la capital de la provincia, en rechazo a los hechos de violencia ocurridos el martes en Neuquén, cuando se enfrentaron policías y piqueteros, con un saldo de 22 heridos, cinco de ellos dicen que con balas de plomo, aunque ya fue aclarado que en tres casos se trata de munición de calibre 22, que no es la usada por las fuerzas de seguridad.

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