En el tramo final, contra reloj, el peronismo de Buenos Aires tratará de compensar la pérdida de afiliados que sufrió en los últimos años -en parte por sus propias desprolijidadescon la incorporación de adherentes en la campaña de afiliación que concluye hoy.
El contenido al que quiere acceder es exclusivo para suscriptores.
Hasta ayer, según datos que manejaban en la sede del PJ de la Avenida de Mayo, se habían incorporado algo más de 200 mil nuevas fichas. Se estimaba, igual, que hoy se agregarán más papeletas hasta llegar a un volumen del alrededor de 300 mil nuevos afiliados.
De ese modo, el PJ sólo lograría empardar el padrón de 2004, que sumaba cerca de 1,4 millón de inscriptos. Pero en medio, por descuidos y flojera de papeles, la Justicia Electoral desconoció 300 mil afiliaciones efectuadas por los punteros.
Por eso, el padrón actual cuenta con algo más de 1 millón de adherentes. Si se concreta el cálculo de las 300 mil incorporaciones, se estará cerca del número que se alcanzó cuatro años atrás.
¿Por qué tanta expectativa? Distritos con histórica tropa peronista no habían, todavía, acercado sus listas de anotados. Un caso: Florencio Varela, territorio de Julio Pereyra. Otro: La Matanza, que aportó una tanda, pero hoy se engordará. Lo mismo José C. Paz.
Las bajas, en tanto, responden a varios motivos. El revuelo de datos hizo que, por ejemplo, no aparezcan en los padrones dirigentes como Antonio Cafiero, Felipe Solá y Mario Ishi. También la desprolijidad con que se presentaron algunas fichas llevó a Manuel Humberto Blancojuez federal con competencia electoral de La Plata, a desconocer las incorporaciones de 2004.
Tampoco ahora fue un trámite fácil sumar afiliados. Hasta los que se cayeron de 2004 expresaron sus dudas porque esta vez tuvieron que acompañar la ficha de afiliación con una copia del DNI. Más de uno se negó a hacerlo por temor a que después ese DNI aparezca, por ejemplo, pidiendo un plan social.
Congresales
De fondo, además de tratar de ratificar el hecho de que el PJ bonaerense es el portador de la mayor cantidad de afiliados del país -algunos dicen de América latinaestá la cuestión de que la representación en el congreso nacional del PJ depende del número de adherentes.
Esa fue la disputa histórica entre Duhalde y Carlos Menem, que judicializó durante años la cuestión partidaria. Se vinculaba con la cantidad de congresales que tenía el PJ de Buenos Aires: Duhalde inflaba el número; Menem lo tiraba para abajo.
La afiliación, además de tratar de mantener la tropa incorporada hace unos años, también forma parte del simulacro general de una interna ficticia para la elección de autoridades que se programa para el 30 de noviembre y que tiene a Alberto Balestrini como candidato puesto para presidir, desde diciembre, el PJ bonaerense.
Irrumpen, cada tanto, algunos dirigentes que quieren que sea Daniel Scioli el que comande el partido. No es por amor a Scioli, sino por enojos, o celos, hacia Balestrini.
Dejá tu comentario