4 de septiembre 2012 - 23:44

Plantón de Barrionuevo al Confederal de la CGT oficialista

El gastronómico Luis Barrionuevo, titular de la CGT Azul y Blanca.
El gastronómico Luis Barrionuevo, titular de la CGT Azul y Blanca.
Acogidos al tiempismo, Luis Barrionuevo y su tropa de la CGT Azul y Blanca resolvieron no asistir al Comité Central Confederal de la CGT oficialista que se realizará este miércoles en un teatro del gremio La Fraternidad. Luego de deliberaciones a puertas cerradas y llamados telefónicos de sindicatos afines al Gobierno que no llegaron, finalmente los seguidores del gastronómico acordaron un faltazo con aviso, que en la práctica no quiebra ni impide el acto de los antimoyanistas, pero que marca la ausencia de acuerdos en la central obrera paralela a la del camionero. 

Un sindicalista que presenció el cónclave barrionuevista reveló a ámbito.com detalles de los dos motivos que se esgrimieron durante la tarde en la sede de la Unión de Trabajadores Gastronómicos y Hoteleros y que justifican la decisión. 

La Azul y Blanca pretende una conducción tripartita a cargo de las segundas líneas de sindicato para la CGT Alsina. "Los grupos que están en pugna, en plena negociación son tres: los exaliados de Moyano, los gordos y el barrionuevismo. No hay más. La conducción colegiada debe ser de tres, ni cuatro ni cinco".  

La posibilidad imponer un triunvirato sonó fuerte meses atrás por idea de Barrionuevo, cuando el metalúrgico Antonio Caló todavía no era el candidato confirmado. Pero en las últimas horas se mencionó la alternativa de sumar a un sector más, el de los "independientes" del estatal de UPCN Andrés Rodríguez, y alcanzar una tetrarquía. El gastronómico lo rechaza. Según explicó el dirigente informante, los "exaliados de Moyano" aglutinan al sector de los "independientes" y el MASA de Caló y Omar Viviani. 

Pero además, para la Azul y Blanca se debe respetar que la conducción colegiada quede en manos de "segundas líneas" de los gremios. "Hay cabezas, líderes, que no quieren estar al frente. Y lo mismo debe ser para los otros", contó el hombre de confianza del expresidente de Chacarita. La mesa directiva quedaría así para Héctor Daer, por los "gordos" de los sindicatos de servicios, para Carlos Acuña, del personal de estaciones de servicio por Barrionuevo, y Caló, el único secretario general habilitado para aceptar el cargo. 

La otra exigencia que debían cumplimentar los antimoyanistas para que Barrionuevo lleve a sus "50 gremios, con 50 congresales" al Confederal era la "garantía con fecha" de que el Gobierno nacional saciará los reclamos sindicales. "Ellos, que están más cerca, deben conseguir que se eleve el mínimo de Ganancias, los fondos adeudados a las obras sociales y la universalización de asignaciones familiares", insistieron desde la Utgrah. Sus cálculos arrojan que por la demora en subir el piso de Ganancias los trabajadores que cobran menos de $ 10.000 se "comieron" un medio aguinaldo y los que superan esa cifra de ingresos un SAC entero. 

Hasta el último minuto antes del cierre asambleísta esperaron los delegados un llamado de sus pares "gordos" o exmoyanistas con nueva información cargada de promesas. 

Sin embargo, los celulares no sonaron y la conclusión final del encuentro fue: hay tiempo. "La fecha límite del acuerdo es el 3 de octubre. Hay tiempo hasta de que se sume Moyano y por fin lograr la unidad del movimiento obrero", confesaron barrionuevistas, que celebraron la presencia en el cónclave de cabecillas gremiales como el jefe de los técnicos aeronáuticos Ricardo Cirielli, quien fuera alabado por Hugo y Facundo Moyano en sus discursos del último acto de la Juventud Sindical en el Luna Park.

Lo cierto es que al Confederal llegarán este miércoles desde a las 9 más de 120 congresales y ningún barrionuevista. Luego de la acreditación protocolar, se juntará el quórum para sesionar y se pasará a debatir el temario del Congreso normalizador que celebrarán el 3 de octubre en estadio Obras Sanitarias, la verdadera "deadline" de la CGT oficialista

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