Fue claro el gobernador: cuestionó la decisión presidencial de montar un método de control de los piquetes, consistente en impedir que se formen. Eso -lo dijo antes-, desató la crisis en Avellaneda.
Detrás de los dichos de Solá está el malestar de los bonaerenses que se abonó con algunos indicios -aunque difusos-de
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