Crecen los actos civiles de resistencia frente al apogeo de la izquierda setentista que evidentemente ha exagerado; también contra la «zona liberada» a los sindicalistas Moyano padre e hijo, que con la amenaza de plantarles camiones frente a la puerta están atemorizando a firmas privadas y se muestran totalmente desbocados en el Congreso Nacional en cuanto a imponer leyes terribles contra las empresas, la inversión y el mayor empleo. Finalmente también contra el exceso de acumulación de poder en la Casa Rosada en detrimento de la Constitución Nacional. Hay un paro agrario desde el sábado, se reiteran actos de militares y familiares de víctimasde la subversión buscando «memoria completa», el periodista Bernardo Neustadt convoca a una marcha sin discursos sólo con la Constitución en la mano y trascienden otros hechos como silbatinas y volanteadas de productores agropecuarios en la Exposición Rural que se inicia hoy en Palermo. El clima político en el país se está enrareciendo innecesariamente cuando no hay complicación económica. Claro, precisamente los congelamientos de precios del gobierno, sin siquiera frenar los desbordes sindicales, son en definitiva temas económicos que están llevando a esta tirantez en el ambiente.
El periodista Bernardo Neustadt lanzó la idea por Internet: propone una marcha por la Constitución Nacional llevando un ejemplar en la mano. Aunque andar esgrimiendo la Constitución es algo muy común al venezolano Hugo Chávez aquí tendría un sentido contrario: protestar contra el acumulamiento de poderes en el Poder Ejecutivo nacional. Por ahora es un llamado en un país donde crecen los actos de protesta civil. En la convocatoria el hombre de prensa, que no enuncia fecha, incluye entre otros estos párrafos:
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La fe se perdió en el todos contra todos. El asesinato de policías en «cumplimiento de su deber» (¿el deber de un policía es morir?) no provoca ninguna reacción ni dolor en usted y tal vez en mí. Nos han convencido de que no son seres humanos y en consecuencia no tienen derechos humanos... ni para morir.
Abolir la Constitución, el Código Penal, la Policía como instrumento de seguridad, las Fuerzas Armadas humilladas y hasta el Congreso Nacional ya es una escribanía.
¿La Argentina nació pura y limpia el 25 de mayo de 2003? ¿Cristina y Néstor como Adán y Eva? Todos los demás inclusive su tropa tuvieron que ver con el pasado, ellos no. Nosotros somos la generación que vinimos a matar, venimos a defender a los que matan y nos han introducido dudas. Tenemos miedo de aquel pasado, no solamente los que participaron del pasado, sino sus nietos. Nos han iluminado: somos fabricantes de pobres, todos responsables de la guerra sucia del 76, que somos unos miserables: han cavado tan hondo en nuestras almas que vivimos en fragilidad. Mezquinos en nuestro fervor, sin convicciones. Nos han hurtado principios y valores diciendo que esos principios y valores sirvieron para el mal. Van aboliendo el Código Penal porque argumentan que sirve para defender a los ricos. Vemos morir a hijos y nietos, y explican que eso se debe a la pobreza y que los pobres no tienen más camino que matar o morir, expropiar otras vidas y expropiar otros bienes. Esa batalla la ganaron. Por eso este silencio, esta falta de coraje que supimos conseguir.
El miedo no es creativo. Es una invitación a la decadencia. Nos instalaron la provincia de Santa Cruz en lo que era la República Argentina. Hoy se habla de «La Caja» y se habla del «Cajero» como se puede nombrar una rosa, un jazmín, un ceibo, un árbol, con comodidad. Es un asalto a mano armada y pensamos que nos vienen a salvar. Hoy Castells, D'Elía, Moyano, son ídolos nacionales. En la otra esquina con su dolor el ingeniero Blumberg es el único que da la cara en actos, velatorios y sepelios: no hay ningún político opositor u oficialista que se anime a concurrir: tienen miedo. No quieren representar a las víctimas porque en la teoría populista son autorresponsables de sus muertes. Los que roban, matan, o violan vienen de vivir calvarios. Las víctimas no.
¿Cómo rebatir esta filosofía de la culpa en el alma que nos han impuesto? Que no hacemos desaparecer gente, por eso nos oponemos al aborto. Hay que armarse de hondas convicciones para defender estos valores: hay que ser cruzados.
Seguramente en la muerte estaremos mejor, pero hay que dar ideas para la vida. Y no asumir venganzas ajenas que no cometimos ni amparamos. Por eso la MC en vez de ser Mandato Cumplido, debe ser Memoria Completa. No podemos ser un rebaño, no podemos ser individuos sino ciudadanos.
No nos puede atronar la voz de Cristina K diciéndoles de todo a radicales, socialistas, peronistas, y tener que irse del recinto sin poder responder.
Hemos perdido hace rato la batalla filosófica. Los oficiales de las tres Fuerzas Armadas, los cadetes de la Escuela de Policía, hoy suprimida, recién nacían en los años de la guerra del terror. Nos hemos entregado y hemos entregado el país.
Vivamos con gloria la gracia de vivir, nos ganaron la mente, después nos ganaron el gobierno, los principios, los valores. Son dueños de los derechos humanos y de los pobres que ellos crean.
El silencio es sordo: el Presidente nunca habló una palabra cuando era gobernador de Santa Cruz. « Enderrepente» le vino un ataque furibundo de memoria. Traten de buscar algún discurso de él durante sus 15 años de mandato provincial donde hable de los desaparecidos, ni una palabra. Ni un monolito por los desaparecidos. De pronto nació «la verdad».
Ojo que la tiranía del poder no se asemeje a la cobardía de nuestro silencio de rehenes.
En el cortoplacismo están transfiriendo al futuro el rencor de hoy. Los odios, las humillaciones van para adelante no para atrás.
En 58 discursos de Kirchner durante este primer semestre entre 120.000 palabras nunca, nunca, nunca pronunció: «inseguridad», «crimen», «robo», « violación» y «secuestro», nunca, nunca, nunca.
¡Olvídese de usted! ¿ Estamos creando un país para sus hijos o para sus nietos? Lo único que no hay que hacer es no hacer nada, insisto en proponer una marcha con la Constitución en la mano, nada más, sin oradores. Con una bandera que diga «Sólo queremos vivir en la Ley», ayúdeme a organizarla. Ya se robaron nuestro pasado y presente. No permita que le roben el futuro. Si no lo hace por usted, hágalo por sus hijos o sus nietos.
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