Más de 12 millones de bonaerenses definirán al sucesor de Daniel Scioli en la Gobernación, en lo que será una dura disputa electoral entre el candidato oficialista, Aníbal Fernández, y la de Cambiemos, María Eugenia Vidal.
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Tras las PASO, que sirvieron como una suerte de gran encuesta, la Provincia de Buenos Aires llegará a las urnas con una fuerte polarización entre el jefe de Gabinete y la vicejefa de Gobierno porteño, quienes ocuparon los primeros puestos el 9 de agosto.
Por tratarse del principal distrito electoral del país, todos los ojos estarán puestos allí este domingo: varios estudios indican que el resultado de la elección presidencial en el distrito con más peso electoral es el que más se acerca al que finalmente se termina dando a nivel nacional.
En las PASO, el kirchnerismo se impuso como fuerza con el 40,4 por ciento, pero en lo que respecta a las candidaturas fue Vidal la triunfadora, gracias a los 29,95 puntos que obtuvo.
En tanto, Aníbal Fernández se había quedado con el segundo puesto con 21,21 por ciento, aunque aspirará a retener el domingo los 19,19 puntos que sacó su rival en las internas, Julián Domínguez.
A la vez, Vidal intentará romper el próximo domingo la hegemonía masculina histórica en la Gobernación de Buenos Aires y convertirse en la primera mujer en comandar el principal distrito electoral del país.
Durante la campaña, el oficialista se dedicó a anunciar a los eventuales dirigentes que ocuparían los Ministerios en caso de que triunfe, mientras que la referente macrista resaltó en su mensaje el detalle de que "no hay balotaje" en la Provincia y así intentar concentrar el voto opositor.
Sin embargo, corriendo desde atrás e intentado meterse en esa disputa por el sillón de Dardo Rocha aparece el postulante de Unidos por una Nueva Alternativa (UNA), Felipe Solá, quien ya gobernó la provincia entre 2002 y 2007.
Los restantes candidatos, con mínimas chances de pelear por llegar a La Plata, son por Progresistas, el senador nacional Jaime Linares; y por el Frente de Izquierda y de los Trabajadores, Néstor Pitrola.
Además del ejecutivo nacional y local, los 12.431.014 bonaerenses habilitados elegirán a 35 integrantes de la Cámara baja nacional, 23 senadores y 46 diputados provinciales, así como también 135 intendentes y 1.097 concejales.
• Conquistar el voto en blanco puede definir la elección.
Una de las curiosidades que dejaron las PASO en Buenos Aries fue la alta cantidad de votos en blanco que se registraron en la categoría a gobernador respecto de ese tipo de sufragio para Presidente en el mismo distrito.
Aquel 9 de agosto 457.240 bonaerenses dejaron en blanco su opción para elegir al sucesor de Cristina Kirchner, es decir un 5,01 por ciento, mientras que más del doble lo hizo en cuanto a la Gobernación: fueron 991.876 votos en blanco, el 10,75 por ciento del electorado que asistió.
Asimismo, aquel candidato que logre incentivar a los votantes que no concurrieron a las PASO podría incrementar sus chances de llegar a La Plata.
En agosto, el índice de asistencia fue de 74 por ciento, lo que significó seis puntos menos de lo que se registró en 2011 y tres menos de la cantidad de sufragantes que cumplieron con su deber cívico en 2007.
Finalmente, respecto a los 569 mil electores extranjeros habilitados para votar a gobernador, en las primarias el kirchnerismo había obtenido un aplastante triunfo con el 57,6 por ciento de los votos entre las dos listas que se presentaban, muy por encima del 18,8 de Vidal o el 17,75 de Solá.