29 de diciembre 2005 - 00:00

Puente aéreo

Néstor Kirchner tiene la invariable costumbre de refugiarse en El Calafate para cada Año Nuevo y, en su residencia sureña, tomarse unas vacaciones. Ni la campaña de 2003 lo desvió de esa manía, por lo que no sorprende que este año repita ese retiro. Esta tarde, él y sus acompañantes y familiares viajan al Sur para esperar el año nuevo. El Presidente tiene motivos para tomar distancia: puede figurar en las menciones de familiares mañana en la marcha por el primer aniversario de la tragedia de Cromañón. El retorno a Olivos está previsto para, aproximadamente, el 10 de enero. Eso sí, ansioso por algunas definiciones administrativas, elaboró un cronograma para que sus ministros viajen a Santa Cruz a despachar asuntos de sus carteras. Ya Carlos Menem había establecido el mismo método, con un puente aéreo que, en su caso, terminaba en Anillaco. Dicen que habrá también vuelos privados, con empresarios que visitarán al Presidente en su morada estival. Por suerte, El Calafate ya tiene una pista internacional, lo que ahorra un escándalo.

Dejá tu comentario

Te puede interesar