14 de mayo 2002 - 00:00

Quiebras: Duhalde apura aprobación

Eduardo Duhalde podría contar mañana mismo con la aprobación definitiva de quiebras. Ayer, el presidente designado pidió a los senadores que aprueben el proyecto para poder desembarcar en Europa con una de las leyes clave en la valija. «Estoy convencido de que el acuerdo con el Fondo es el único camino y, por eso, tenemos que dar señales positivas», repitió por teléfono en sucesivos llamados telefónicos a los jefes del peronismo senatorial.

José Luis Gioja
, uno de los que escuchó el clamor duhaldista, le explicó que el Senado podría sesionar el miércoles (por mañana) y convertir en ley el proyecto que restituye el «cram down», ya con media sanción de Diputados. En principio, el radical Carlos Maestro se habría comprometido a dar quórum y, eventualmente, a aprobar en general el proyecto. Hasta ahí la visión optimista de las cosas, pues no son pocos los obstáculos a sortear.

• El titular del bloque PJ deberá pacificar a sus compañeros en la reunión plenaria, prevista para las 11. Y convencerlos de la inconveniencia de pedir correcciones que obligarían a una nueva escala en la cámara de origen. La situación de las empresas culturales, que preocupa a Miguel Angel Pichetto y al monopolio «Clarín», sería tratado con una ley posterior, pues no existe margen para excluirlas de la norma en discusión.

• La mayoría de los caciques -con Carlos Verna, Oscar Lamberto y Marcelo López Arias a la cabeza- no superó todavía el malestar con Humberto Roggero y compañía, tras la media sanción de «subversión económica». Estos últimos salieron a fustigar que los primeros aprobaran de madrugada la derogación de la polémica figura, frente a la imposibilidad de imponer la iniciativa de reforma consensuada con el Ejecutivo.

• Sin violar el «Documento de 14 puntos» que firmaron los gobernadores en reclamo de la anulación, los justicialistas se vieron obligados a levantar como propia una propuesta de los minoritarios provinciales Pablo Walter y Ricardo Gómez Diez porque corrían riesgo de que se rechazara el tema en el recinto. Si esto hubiera sucedido, la cuestión no podría haber sido debatida por el resto del año, con el consiguiente perjuicio a la credibilidad de la Argentina en el exterior.

• En ese sentido, hoy, también al mediodía, diputados y senadores tratarán de confraternizar con Alfredo Atanasof y Jorge Matzkin de mediadores. Esta cumbre servirá para abrochar la definición de «subversión» (ver nota aparte), pero fundamentalmente para limar asperezas bicamerales y del Senado con el gabinete que no defendió de entrada la operación legislativa de Gioja y López Arias para evitar un papelón internacional. Matzkin, posiblemente, quedará comisionado para seguir el trámite de quiebras. Los senadores no quieren quedar solos a la hora de las definiciones, sin respaldo gubernamental.

• El sanjuanino también deberá contener a los 8 díscolos que se opusieron a esta sorprendente maniobra y, por si fuera poco, hasta se habían negado a votar el proyecto de modificación de «subversión», avalado originalmente por Roberto Lavagna.

• Los entrerrianos
Jorge Busti y Graciela Bär adelantaron que no tienen intenciones de abandonar la bancada oficialista. Aún dolidos por la forma en que Duhalde privilegia sus relaciones con Raúl Alfonsín (lo cual impidió que la Legislatura mesopotámica destituyera al radical Sergio Montiel, a instancias de Busti), se conforman con la posibilidad de expresar las disidencias sin romper lanzas.

• También están entusiasmados con una idea que le acercaron al rionegrino
Pichetto: armar una mesa política en la bancada donde participen todas las parcelas domésticas del peronismo, desde los bonaerenses hasta los opositores acérrimos que responden a Néstor Kirchner o a Adolfo Rodríguez Saá, y hasta los delegados del menemismo.

• La movida es resistida por los más duros que, al igual que
Duhalde, desearían un par de expulsiones a modo de ajusticiamiento. Cristina Fernández de Kirchner, a quien le sacaron tarjeta roja durante la administración de Augusto Alasino a mediados de los '90, encabeza la nómina de indeseables, a pesar de que no ha manifestado intención de abrir un bloque disidente.

• El lote de sanluiseños, que encabeza la mercedina
Liliana Negre de Alonso, no suscita mayores recelos. No obstante que acostumbran rebelarse a iniciativas clave del gobierno -sea con abstenciones o pronunciándose en contra-, mantienen la organicidad y trabajan con responsabilidad. De hecho, Negre convocó de urgencia a la Comisión de Legislación General para sacar dictamen de quiebras, a menos de 24 horas de la media sanción en la Cámara baja, lo cual ahorrará al PJ negociar con la UCR adhesiones para el tratamiento sobre tablas. Obviamente, no lo hizo para ayudar al Ejecutivo sino para tener una ley de quiebras más seria.

• El riojano
Jorge Yoma -a quien podría sumarse el chubutense Marcelo Guinle- es el único autoexcluido del bloque oficial. Anticipó que, por ahora, no piensa participar de las deliberaciones de entrecasa.

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