Río Negro (especial de «La Mañana del Sur») - Hombres que integraron el gabinete del presidente Eduardo Duhalde están en pugna en Río Negro. El domingo -en internas abiertas-, Juan Carlos del Bello (INDEC) y Carlos Soria (ex SIDE) intentarán revitalizar un peronismo que en Río Negro no gana una elección desde 1973. Terciando entre ambos, se encuentra el diputado nacional Carlos «Vaco» Larreguy, un hombre de perfil bajo y que un día sorprendió al instalarse como el candidato de Carlos Menem. Cargó 40 militantes en un colectivo, se fue hasta La Rioja, se sacó la foto y volvió. Hasta logró que Alberto Kohan se comiera unas empanadas en un humilde local de Villa Regina.
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El clima previo, si se lo valora desde el discurso, transcurre sin altibajos. Casi que se ignoran entre ellos. Tampoco tienen simpatías por los precandidatos que transitan el escenario nacional. Salvo Larreguy, Del Bello y Soria se cuidan por identificarse con José Manuel de la Sota o con Adolfo Rodríguez Saá. No quieren dividir a las desmovilizadas bases antes de ser, oficialmente, candidatos.
Soria transita la provincia sin descanso y habla como si estuviera a punto de gobernar. Crea ministerios, nombra gabinetes con 50 por ciento de mujeres, refinancia créditos de productores y se monta «al malhumor por 20 años de desmanejo radical», encarnado por el gobernador Pablo Verani, de quien el ex SIDE fue alumno en la secundaria en Instrucción Cívica (también lo fue Del Bello), y además socio en un estudio jurídico de Roca.
Del Bello lleva adelante una campaña «a la canasta», viajando en autos facilitados por algunos compañeros y se aventuró, el sábado pasado, a realizar un acto callejero donde reunió a unas 1.500 personas, que al irse se llevaron bolsas de comida.
No hay ni candidatos a la vicegobernación ni a segundo diputado nacional. Todos los precandidatos dejaron esos lugares vacíos al inscribir las listas, para sumar a los perdedores. Así, Soria camina la provincia llevando como aspirante al Congreso a Osvaldo Nemirovsi, un dirigente de Bariloche. Sus competidores lo imitaron. Del Bello es acompañado por Ricardo Ledo, concejal de la ciudad más poblada de la provincia, vecino del diputado Ovidio Zúñiga, que secunda a Larreguy.
El «aparato» es controlado por Soria, quien tiene en el senador nacional Miguel Pichetto un escudero. Soria lo ayudó a llegar una vez más al Congreso y ahora se devuelven favores. Pichetto es presidente del congreso partidario.
El más esperanzado es Del Bello. Exiliado 8 años en Costa Rica, con un perfil más técnico, el domingo pasado tuvo una señal alentadora. En Pilcaniyeu, un pueblo de 1.400 almas, su candidato, Néstor Ayuelef, empató en 149 votos con la intendenta interina Soledad Calfín «que tuvo el respaldo de Soria y de Larreguy», se ufanaron los operadores del jefe del INDEC.
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