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Quiñones -que esta tarde se reunió con el canciller Rafael Bielsa en el Palacio San Martín- pidió además ser recibido por el presidente Kirchner y sostuvo que pese a lo complicado del caso aún tiene "expectativas" de que tal vez el año que viene pueda finalmente reunir con su madre.
No obstante, Quiñones se quejó por la falta de contención que su madre tuvo en los últimos días de parte de la embajada argentina en La Habana y señaló que desde el alejamiento de Eduardo Valdés de la Cancillería "no han surgido avances en las negociaciones".
El hijo de la neurocirujana disidente cubana que reclama al Gobierno de Fidel Castro salir del país para reunirse con su familia en la Argentina se expresó en estos términos momentos antes de ser recibido por el canciller Rafael Bielsa.
El encuentro se enmarcó en un nuevo intento por destrabar las negociaciones por la solicitud de Molina, que determinaron una compleja situación diplomática que terminó con los alejamientos de Valdés, quien se dsempeñaba como jefe de Gabinete de la Cancillería, y del embajador en La Habana, Raúl Taleb.
Quiñones señaló que la última información que tuvo de parte del Gobierno argentino fue hace 15 días, cuando el canciller Bielsa le confirmó una nueva negativa de Cuba a las negociaciones que llevaba adelante el embajador argentino en Honduras, Alfredo Forti, respecto a la alternativa del encuentro en un tercer país.
El hijo de Hilda Molina se quejó porque "nadie de la embajada argentina ha estado con mi madre estos días" y advirtió que se siente "en medio de una interna entre funcionarios de la Cancillería".
"Tengo fe en el Gobierno argentino porque es mi gobierno", aseguró Quiñones al ser consultado en los momentos previos al encuentro con el ministro de Relaciones Exteriores, aunque reconoció que "tras el alejamiento de Valdés" las diligencias no tuvieron la misma intensidad.
Sin embargo, el médico argentino-cubano advirtió que tiene la intención de "estar con los pies en la tierra" frente a las alternativas para que se concrete el encuentro con su madre y su abuela, ambas residentes en La Habana.
Quiñones reiteró su confianza en las gestiones del presidente Kirchner, aunque indicó que "con mi esposa tenemos la idea de que quizá no haya una solución a corto plazo".
"Guardo buenos recuerdos de algunos hechos concretos que han estado haciendo y no tengo por qué pensar que nos vayan a dar la espalda. No quisiera pensarlo porque sería muy triste para mí y mis hijos", dijo el hijo de la médica disidente.
Molina y su hijo vienen pidiendo desde hace 11 años que el Gobierno de Fidel Castro autorice a la neurocirujana a salir de Cuba para visitar a su familia que vive en Buenos Aires.
En ese marco, Quiñones reiteró hoy su rechazo a la propuesta de viajar a Cuba, la contraoferta hecha por Fidel Castro, dado que tiene "temores reales y fundados".
Por último, Quiñones dijo que su madre "no tiene problemas con la Justicia cubana", porque "no ha matado, ni robado, no ha hecho nada más que pensar diferente, y por eso la tienen retenida".
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