ver más

Ya superaste el límite de notas leídas.

Registrate gratis para seguir leyendo

8 de noviembre 2007 - 00:00

Radicales dejan a Carrió sin puestos en la Auditoría General

ver más
Oscar Lamberto
La Cámara de Diputados decidió ayer nombrar a tres nuevos integrantes de la Auditoría General de la Nación en un trámite rápido que fue votado casi por unanimidad a excepción del ARI, que amenazó incluso con recurrir los nombramientos ante la Justicia.

El contenido al que quiere acceder es exclusivo para suscriptores.

El tema no es menor: por 146 votos contra tres, Diputados decidió renovar el mandato del radical Horacio Pernasetti y nombrar a Vicente «Pipo» Brusca y a Oscar Lamberto como reemplazantes del menemista Cesar Arias y de Mario Fadel, los dos auditores generales que estaban con mandato vencido. Ahora, los nuevos jueces de las cuentas públicas estarán por ocho años en la AGN.

Los nuevos auditores que designó el peronismo no pasarán inadvertidos en la estructura de la AGN. Brusca -ex funcionario de Carlos Grosso-, titular de la agrupación peronista FUP en la Capital Federal, tiene ocho años de experiencia en la Auditoría General porteña, es decir, desde que el organismo se creó tras la autonomía de la Ciudad. Lamberto, por su parte, debe ser uno de los integrantes del Congreso que más conocen del tema. Fue diputado y senador en forma ininterrumpida desde 1985 hasta el próximo 10 de diciembre, cuando debe abandonar su banca; desde 1991 hasta 1999 presidió la Comisión de Presupuesto y Hacienda de Diputados, y en la actualidad es el jefe de la Comisión Mixta Revisora de Cuentas, de la que depende la Auditoría General. Desde ese cargo nunca tuvo buenas relaciones con el actual presidente de la AGN, el radical filoarista Leandro Despouy.

La Auditoría es un órgano de asistencia técnica del Congreso que tiene autonomía funcional. Sus miembros se designan en el Congreso a razón de dos por la mayoría y uno por la minoría. Además, el presidente de ese cuerpo, según la Constitución nacional, debe ser elegido a propuesta del partido de la oposición que tenga la mayor cantidad de bancas en el Congreso. Este último cargo es el que el ARI quiere disputarle al radicalismo después del resultado de las últimas elecciones, pero no fue esa cuestión la que generó las protestas de los aristas ayer.

El nombramiento de los auditores apareció en el recinto no bien comenzó la sesión. Fue recién en ese momento cuando el ARI se enteró de que la cámara se disponía a nombrar a Lamberto, Brusca y Pernasetti y, al mismo tiempo, tomarles juramento a los dos primeros. El radical Pernasetti no pudo hacerlo por estar ausente por problemas familiares. Lo cierto es que Eduardo Macaluse, jefe del bloque ARI, no había concurrido ayer a la reunión previa de Labor Parlamentaria y, por lo tanto, se quedó fuera de la novedad.

Fue entonces cuando la arista Marcela Rodríguez planteó en el recinto que los mandatos en la Auditoría no puede decidirlos una cámara que se va -como ésta que será renovada el 10 de diciembre-, sino el nuevo cuerpo. Para eso argumentó con antecedentes de decisiones similares que tomó el Senado.

Ese planteo está relacionado con el resultado electoral: si los nuevos auditores se nombraran después del 10 de diciembre, el ARI podría intentar reclamar el puesto de Pernasetti para uno de los suyos, ya que sostiene tener más diputados en conjunto que la UCR. Pero esa discusión aún no se saldó y recién se decidirá en diciembre.

  • Oídos sordos

    Pero ninguna de esas protestas fue escuchada ni por radicales ni por peronistas. La decisión ya se había tomado, y los diputados de la UCR ni siquiera consideraron la instrucción que les había hecho llegar más temprano el jujeño Gerardo Morales, presidente del radicalismo, de postergar el nombramiento de los auditores hasta que se constituyera la nueva cámara. Morales no estuvoen contra de nombrar a Pernasetti nuevamente como uno de los representantes de su partido en la AGN, incluso sugirió que se lo nominara en el recinto y se pidiera preferencia para el tratamiento, pero no ahora, sino respetando la nueva conformación, en un guiño claro de no querer romper relaciones con Elisa Carrió cuando aún ni comenzaron a dialogar sobre un frente opositor: «Nosotros después del 10 de diciembre vamos a seguir siendo la primera fuerza de oposición, así que el apuro no tiene sentido», le dijo a su propia tropa.

    En lugar de ese argumento, el saliente jefe del bloque radical, el rionegrino Fernando Chironi, sostuvo que la decisión de impulsar a Pernasetti como representante del radicalismo en el organismo « ratifica la condición de primera fuerza de oposición que tiene la UCR en esta cámara y en la que viene».

    Rodríguez, que llegó a su banca justo cuando estaba por votarse el tema, introdujo también la discusión sobre el nombramiento del presidente de la AGN que pertenece al primer partido opositor, pero aclaró que «eso no implica partidos exactamente, sino que incluye, además, a los interbloques. El presidente de la Auditoría le corresponde al primer partido de la oposición, pero el nombramiento de los auditores se debe hacer de acuerdo con la composición de las cámaras, lo que es muy distinto», dijo. Se abrió así oficialmente el debate sobre cómo se deberán computar desde diciembre los bloques para decidir a cuál se otorga la vicepresidencia de la cámara, los sillones de la oposición en el Consejo de la Magistratura y la AGN.

    El ARI, por lo pronto, anunció que iniciará acciones judiciales para pedir la nulidad de las designaciones que se hicieron ayer en el recinto, aunque ese tipo de presentaciones en general tiene un destino incierto.
  • Últimas noticias

    Dejá tu comentario

    Te puede interesar

    Otras noticias