La UCR kirchnerista dará hoy su primer paso hacia la conformación de una estructura partidaria propia, al margen del sello oficial del centenario partido. El gobernador mendocino, Julio Cobos, secundado por una veintena de intendentes afines, abrirá la Casa de la Concertación, última invención de la UCR kirchnerista, que servirá de centro de operaciones de los radicales alineados con la Casa Rosada.
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Técnicamente, el local ubicado en Diagonal Norte 917 se llamará Instituto de Estudios Económicos y Políticas Públicas, y estará coordinado por el vicepresidente del Banco Central de la República Argentina, Miguel Pesce, junto con el ibarrista Gustavo López -ex Secretario de Cultura de la Ciudad de Buenos Aires-.
Ayer, el diputado Alfredo Cornejo, principal operador político de Cobos en el Congreso, confirmó que el radicalismo kirchnerista iba en camino a conformarse como una agrupación política independiente de la UCR comandada por Roberto Iglesias, quien promueve la expulsión de los radicales que impulsan una concertación con Néstor Kirchner. «Nuestra intención es poder acercarle al gobierno propuestas complementarias y correctivas desde nuestro espacio, que tengan un sustento técnico», explicó a este diario el legislador mendocino.
«Entendiendo el llamado del presidente Néstor Kirchner, como un nuevo paso hacia la búsqueda de un consenso amplio entre las principales fuerzas políticas y sociales, que privilegie acuerdos respecto de las políticas de Estado, el sector del radicalismo que lidera el gobernador de Mendoza, Julio Cobos, se reunirá el próximo viernes 27 de octubre -hoy- a las 17.30 para inaugurar el Instituto de Estudios Económicos y Políticas Sociales», reza la invitación de la rama radical que también integran los gobernadores Miguel Saiz (Río Negro), Arturo Colombi (Corrientes), Gerardo Zamora (Santiago del Estero) y Eduardo Brizuela del Moral (Catamarca).
Aunque Cobos será el único gobernador presente en el acto de hoy, también asistirán los intendentes Gustavo Posse (San Isidro), Enrique García (Vicente López), Daniel Katz (Mar del Plata), Horacio « Pechi» Quiroga (Neuquén) y Antonio Rins (Río Cuarto), entre otros.
Documento
Tras la apertura del local, estos integrantes del Movimiento Radical Federal compartirán una cena en el restorán Lalín, donde firmarán un documento que ratifica su adhesión a la concertación.
Aunque los radicales kirchneristas reniegan de la conduccióndel partido, que oscila entreuna eventual candidatura propia y una de Roberto Lavagna, por el momento, se niegan a abandonar el sello UCR. Es que Kirchner todavía no definió quiénes serán sus candidatos en las provincias gobernadas por el radicalismo, pero alineadas con la Casa Rosada, y por eso el MORAFE dilatará su constitución como agrupación radical autónoma -pero oficialista- hasta que el Presidente bendiga las reelecciones del catamarqueño Brizuela del Moral y del rionegrino Saiz. Esos son los únicos dos distritos radicales -en Mendoza no hay reelección y Cobos suena como potencial candidato a vicepresidente en una fórmula con Kirchner- donde se votará para gobernador en 2007.
Recién entonces, cuando el jefe de Estado confirme que no apoyará a los oficialistas Miguel Pichetto en Río Negro ni a Armando «Bombón» Mercado ni a Luis Barrionuevo en Catamarca, el MORAFE sellará su pacto con el gobierno -«por ahora estamos de novios», se ufanan desde el cobismo-.
Antes de la apertura del local, Kirchner recibirá a Cobos y a Saiz en la Casa Rosada para presentar el proyecto de la denominada «ley corta» que prevé el traspaso a jurisdicción de las provincias del dominio de las áreas hidrocarburíferas que hoy están concesionadas por el Estado nacional.
Más allá del MORAFE, la conducción de la UCR está atomizada en un grupo liderado por el senador Ernesto Sanz que apoya la candidatura de Roberto Lavagna, otro encabezado por la secretaria general del partido, Margarita Stolbizer, que apoya una candidatura propia, y el presidente del Comité Nacional, Roberto Iglesias, indeciso entre estas dos últimas posturas. Al jefe del radicalismo se sumaría ahora el chaqueño Angel Rozas, quien ayer se ausentó del tradicional Grupo Progreso, donde sus correligionarios lo esperaban para escuchar su opinión sobre el proyecto político de Lavagna.
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