9 de diciembre 2005 - 00:00

Recambio en el Congreso

No será un recambio habitual el de hoy en el Congreso. Con el final de los mandatos dejan sus bancas en el Senado y Diputados figuras que marcaron la política en los últimos 20 años. A la obvia mención de Eduardo Menem -récord de permanencia desde 1983- se suman otros protagonistas como Alberto Natale, Luis Zamora, Humberto Roggero, Ramón Puerta y Mario Losada, los dos últimos presidentes de la Nación por pocos días. Se reforzará el poder de Kirchner en el Parlamento, desaparecen partidos de izquierda, el radicalismo inicia una etapa dividido y el duhaldismo sigue con un futuro de incógnita. Son algunas de las características que tendrá desde mañana un Congreso que desde hace tres años no hace otra cosa que perder poder dentro del Estado. Gráfico

Pasará inadvertido por ser viernes, más aun cuando se trata de un día sándwich por el feriado de ayer, pero no se puede obviar que hoy termina toda una era en el Congreso. Es el fin del mandato de la mitad de los diputados y un tercio de los senadores, aunque no se trata de una renovación habitual. Y es no sólo porque el kirchnerismo comienza una nueva era desde mañana al reforzar su poder en todo el Parlamento con la asunción real de los nuevos. Sino también por quienes dejan su puesto.

Desde hace dos años, el Congreso ha precipitado un cambio de perfil que venía insinuándose desde el final del gobierno de Fernando de la Rúa. Después de haber llegado al exceso de protagonizar la caída del radical y el escarnio de mostrar al mundo la irresponsabilidad de la declaración del default, comenzó bajo el rigor de Néstor Kirchner una etapa de pérdida de protagonismo. El actual presidente no se anduvo con medias tintas no bien asumió sobre la visión que tenía del Parlamento: «Yo no hablo con corporaciones», dijo cuando le cuestionaron que no se reunía con los diputados y senadores. Y desde allí hasta ahora cumplió con esa promesa.

Se inicia así desde mañana una etapa en la que seguirán reinando la delegación de facultades al Poder Ejecutivo y la obediencia debida. La sesión especial para recibir la jura de los nuevos diputados fue una muestra clara de cómo se vino desluciendo ese poder del Estado. Se reforzará el poder del kirchnerismo en Diputados, en el Senado es imposible que lo haga aún más; el futuro del bloque duhaldista seguirá siendo una incógnita por algunos meses y el radicalismo debuta con la novedad de su bloque partido por primera vez en la historia.

Inicia Kirchner también una nueva etapa al terminar desde hoy la transitoriedad del cuarteto que puso a conducir el bloque oficialista -Jorge Argüello, Osvaldo Nemirovsci, Carlos Caserio y Juan Manuel Urtubey- para poner el poder en manos del santafesino Agustín Rossi; otra novedad al conducir el PJ un diputado recién asumido.

Por cantidad de años transcurridosa la sombra de la cúpuladel Palacio, el recuento de quienes abandonan desde hoy el Congreso debe comenzarse por Eduardo Menem, quien desplegó su carrera legislativa sin interrupción desde 1983 hasta ahora ganándose el respeto de hasta sus más duros oponentes, salvo los Kirchner.

Como el hermano Eduardo, el misionero Ramón Puerta se despide del Congreso y también como él llegó a ocupar la Presidencia de la Nación, aunque le hayan tocado momentos no tan agradables. Nadie pasó por alto esta semana que es también la despedida de Antonio Cafiero -su lugar en el recinto será ocupado desde ahora por Carlos Menem, uno de los notables recién llegados como es el caso de Hilda Chiche Duhalde- y del radical Mario Losada, otro que por la renuncia de Carlos Chacho Alvarez también llegó a ocupar la Presidencia de la Nación durante viajes de Fernando de la Rúa.

Será el último día en el Senado también para
Jorge Yoma, que parte a México como embajador, después de una carrera en la que llegó a controlar la Comisión de Asuntos Constitucionales, ahora en poder de Cristina Kirchner.

• Fin de época

En Diputados la renovación tiene también el signo del fin de una época. Marchan figuras clave de la última década como el demócrata santafesino Alberto Natale, que suma a su partida otro récord: su partido por primera vez en años no tendrá desde hoy representación parlamentaria.

Se va también el peronista cordobés
Humberto Roggero. Llegó a presidir el bloque PJ equilibrando poder entre Eduardo Duhalde y Carlos Menem cuando parecía una tarea imposible y lideró la guerra por la ley de patentes. No es la única figura histórica que pierde el PJ. Se van hoy de sus despachos Irma Roy -que hizo de su Comisión de Cultura casi un reducto de oposición al gobierno aunque nadiese hubiera dado cuenta- y también el sindicalista Saúl Ubaldini.

Termina también una era para los partidos de izquierda en el Congreso. Los socialistas se despiden de
Héctor Polino y Jorge Rivas; dejan ese espacio ahora en manos del más moderado Hermes Binner. Y de la izquierda más decidida parten Luis Zamora y Patricia Walsh, que no consiguieron su reelección en octubre.

El radicalismo pierde también figuras de años en Diputados. Parten
Margarita Stolbizer y el mendocino Víctor Fayad, que fue la espada de la política energética de la UCR en el Congreso. Junto a su partida el bloque radical producirá uno de los cambios más fuertes que se registre en años. Deja la banca el catamarqueño Horacio Pernasetti -hasta hoy jefe del bloque UCR- y asume el rionegrino Fernando Chironi con la novedad de contar desde el inicio con un subloque opositor integrado nada menos que por el presidente partidario entrante Roberto Iglesias y saliente, el chaqueño Angel Rozas. Y el ultraalfonsinismo no tendrá tampoco desde mañana demasiados representantes. A la salida de Leopoldo Moreau debe sumarse la de otro integrante ineludible del círculo íntimo del ex presidente, Aldo Neri.

Dejá tu comentario

Te puede interesar