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La queja bonaerense se repartió en las mesas y nadie ocultó la debilidad con que cuenta ese frente renovador del que hablan el santacruceño y el Presidente. Kirchner, sabiendo de la tenida, llamó por teléfono al agasajado, Juan Carlos Mazzón, secretario de la Presidencia y uno de los principales operadores políticos de Duhalde, aunque desautorizado en la última semana. Ese reto le vino al «Chueco» Mazzón por firmar el pacto con el menemismo para utilizar la ley de lemas en las próximas elecciones, un acuerdo que duró apenas horas. El otro, también devaluado por el Presidente en la misma movida, fue Eduardo Camaño, sentado al lado del cumpleañero. También llegaron Jorge Matzkin, José Díaz Bancalari, Humberto Roggero -a la espera de su placet como embajador en Italia-, Ginés González García, el bonaerense Cacho Alvarez y los porteños Miguel Angel Toma y Guillermo Oliveri a un restorán de Puerto Made-ro en la Capital Federal.
«No habrá internas», se insistió mientras trataban de digerir el padrinazgo al candidato a presidente, al que le critican, los que más lo rechazan -como Alvarez y Díaz Bancalari-que intenta hacer arribar a la componenda electoral a extrapartidarios, creando conflictos antes del cierre definitivo del acuerdo. Bramaba por eso, en variadas versiones, Cacho Alvarez, porque aseguraba que el frepasista intendente de Avellaneda -su territorio-, Oscar Laborde, es uno de los favoritos de Kirchner. El gobernador insiste con «sumarlo», y Alvarez piensa disputarle otra vez la intendencia. Creen que, si hiciera un acuerdo por la reelección de Laborde para este año, la mayoría del PJ en el distrito no lo acompañaría.
Otro extra que arribaría de la mano del santacruceño es Aníbal Ibarra, a quien Duhalde -según se confió allí- viene observando en encuestas, pero también lo ven indefinido y con el mismo problema de pasaporte que el intendente de Avellaneda. «Lo único que le falta al peronismo de la Capital es ahora Ibarra», se sintetizaba la protesta en la que miraban a Toma, en quien no confían de su mutación al duhaldismo. El titular de la SIDE, saben, impulsa en cambio una fórmula más peronista para la Ciudad de Buenos Aires. Al menos, algunos de su entorno piensan en la dupla Daniel Scioli-Rafael Bielsa, ya que este último también adhiere a Kirchner y viene del Frepaso, pero sería un segundo en la boleta.
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