Aníbal Ibarra se entregó ayer a una suerte de jornada reflexiva con funcionarios del Gobierno porteño que asistieron a las víctimas del local bailable Cromañón la noche del 30 de diciembre pasado, cuando murieron 194 personas, hecho que lo tiene hoy condenado a un juicio político. Suspendido en sus funciones y realizando actividades que lo mantengan activo en la escena, Ibarra organizó en el Centro Cultural San Martín ese encuentro para unos 300 funcionarios que explicaron qué les había tocado en suerte aquel día.
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La idea del llamado «comité de crisis» que maneja el operativo retorno del jefe de Gobiernoa su cargo consistió en dar una demostración de cuánto y cómo habría trabajado el gobierno, a propósito de los cuestionamientos de la Legislatura porteña que le sustancia el juicio político, entre otras cuestiones, precisamente por la asistencia a las víctimas aquel día, del cual mañana se cumple un año. Informate más
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