ver más

Ya superaste el límite de notas leídas.

Registrate gratis para seguir leyendo

23 de abril 2007 - 00:00

Replegado, peronismo anti-K apuesta a doble candidatura

ver más
Juan Carlos Blumberg
Todo hubiese sido distinto si Roberto Lavagna, el 5 de febrero, no hubiese desintegrado con un pedido, a esa altura insólito, la opción -jamás más a mano- de enhebrar un pacto con Mauricio Macri. Estaba todo listo pero, sobre la hora, el ex ministro lo frustró.

El contenido al que quiere acceder es exclusivo para suscriptores.

El «diseño» para que Lavagna compita para presidente y Macri para jefe de Gobierno, con apoyos mutuos, y un staff con la UCR y el PJ, estaba bosquejado. Pero fuera de librero, el ex ministro hizo un planteo adicional. «No puede estar López Murphy si no los radicales me matan», dijo.

La frase de Lavagna derrumbó, aquella tarde, la fantasía del peronismo anti-K de confeccionar un súper frente para embestir contra Néstor Kirchner. Apenas unos meses antes habían estrenado marca y staff en «Los Dos Chinos»: el Peronismo de Pie (PdP).

La fracasada negociación secreta sumó capítulos públicos: Macri «bajó» a la ciudad, Lavagna se «encerró» en el radicalismo y Jorge Sobisch, que pretendía asomar como una alternativa PJ, se derrumbó tras el crimen del maestro Carlos Fuentealba en Neuquén.

  • Panorama

  • Quedó, en adelante, un panorama complejo. A saber:

  • Con Macri concentrado en la Capital, con un alto nivel de incertidumbre sobre el resultado final -llega, dicen, a segunda vuelta pero es de final abierto el ballottage que presumen contra Jorge Telerman- «el candidato» del peronismo anti-K se licuó lo que generó que los delegados se replieguen en sus provincias mientras esperan o el repunte de Sobisch o el despegue de Puerta. Las trabas que le atribuyen a Lavagna para el armado de un frente global lo convirtieron en una figura casi desechada por el PJ. A tal punto llega esa conducta que, el jueves, en la cena del grupo Gendarmería que apadrina Antonio Cafiero, un comensal dijo, mitad pronóstico mitad sugerencia -siempre explosiva- que el PJ no kirchnerista podría terminar aliado con Elisa Carrió en octubre.

  • El único actor que quedó en la grilla es el ex presidente Ramón Puerta, a quien en su momento el PdP promovió como negociador para reunir a todos los fragmentos dispersos del peronismo anti-K. Atento a las urgencias de Macri en la Capital, quien pidió que no haya ruido mientras está en marcha el duelo porteño, Puerta redujo su exposición pero tiene en agenda volver a hacer ruido: el 3 de mayo, como hecho simbólico, inaugurará una Unidad Básica en el conurbano oeste con la consigna Puerta 2007. Pero el misionero -que usufructuó la diplomacia de Esteban Caselli quien le gestionó una foto con Benedicto XVI- mira en dos direcciones: juega la nacional pero no descarta el territorio provincial para disputar la gobernación. Otros, aunque el ex presidente prefiere no escucharlos, le sugieren que no descarte, incluso, competir por una banca en el Congreso. Puerta husmea en su imaginación un argumento para explicar la doble candidatura: supone que basta con decir que la oposición carece de opciones lo que podría servirle pero, claro está, enojará a los demás opositores.

  • Juan Carlos Blumberg hace sus propios cálculos: aceptó el pedido de Macri para que no anuncie ninguna postulación hasta después de la elección porteña -«Juan Carlos me sirve más como referente social que como candidato», arguyó- pero, en paralelo, comenzó a analizar la opción de -como Puerta- ser postulante doble: a gobernador bonaerense y a diputado nacional por la provincia, lo que implica admitir que su competenciacontra Daniel Scioli sería infructuosa.

  • En el plano nacional, hay una baja y un socio en suspenso. Que Juan Carlos Romero haya unificado la elección provincial con la presidencial del 28 de octubre implica que el salteño no tiene ninguna intención de romper su tregua con la Casa Rosada: será electo senador nacional por la boleta que llevará a un Kirchner como candidato a presidente. Eso, entienden en el PdP, lo distancia hasta nuevo aviso de cualquier armado del peronismo díscolo. Quien está en suspenso es Adolfo Rodríguez Saá que tenía preacordado con Puerta un apoyo mutuo: el misionero respalda su postulación para presidir el PJ; el sanluiseño apoya la candidatura presidencial del ex senador. Esta semana se hará un chequeo para saber si ese compromiso del pasado reciente todavía respira.
  • Últimas noticias

    Dejá tu comentario

    Te puede interesar

    Otras noticias