Scioli y Macri definirán el 22 de noviembre en el primer balotaje de la historia
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Antes de que se conozcan los resultados, los propios candidatos confirmaron con sus discursos el escenario de balotaje. Primero fue Scioli quien al tiempo que pidió esperar los datos oficiales, lanzó un discurso de campaña de cara al balotaje, en el que lógicamente polarizará el voto con Macri.
"Existen dos visiones del presente y el futuro de la Argentina", disparó Scioli en referencia Mauricio Macri de Cambiemos.
Más tarde, fue Macri quien desde el búnker de Cambiemos en Costa Salguero afirmó que "me voy a ganar la confianza de aquellos que no me votaron" y volvió a peronizar su discurso al levantar las banderas de la "justicia social".
El balotaje fue introducido como mecanismo de resolución electoral en la reforma constitucional de 1994, merced al pacto de Olivos que suscribieron el líder del radicalismo, Raúl Alfonsín, y el entonces presidente, Carlos Menem, y que posibilitó la reelección del riojano por un período más.
Por esa cláusula se estableció que si el candidato más votado alcanzaba el 45% de los sufragios, se consagraba ganador y evitaba el balotaje.
Pero si no llegaba a esos guarismos, y en cambio obtenía el 40% de los sufragios y le sacaba una diferencia de más 10 puntos porcentuales a su competidor más cercano, también podía acceder a la primera magistratura del país.
Este sistema de segunda vuelta es notoriamente diferente al tradicional, en el cual se contempla la posibilidad de la realización de una segunda vuelta si el candidato más votado no supera la mitad más uno de las voluntades emitidas.
Este sistema de segunda vuelta es el que rige en Capital Federal, para elegir jefe de Gobierno porteño, y en Tierra del Fuego, Corrientes y Chaco para designar al titular del Ejecutivo provincial.


