17 de julio 2026 - 14:34

El Congreso entra en receso: LLA patea sus prioridades para la segunda parte del año

Como ya es tradición, el Poder Legislativo, se vienen dos semanas de parate. Apenas se reanude la actividad el oficialismo, en especial Patricia Bullrich en el Senado, deberá poner un pie en el acelerador, porque se acumulan proyectos clave para el Gobierno, pero que generan resistencia, incluso entre los aliados a la Casa Rosada.

A Bullrich la aguarda un segundo semestre cargado de actividad. 

A Bullrich la aguarda un segundo semestre cargado de actividad. 

Senado

El lunes arranca el receso invernal en el Congreso y se siguen acumulando proyectos prioritarios para la Casa Rosada. A Patricia Bullrich la aguarda un segundo semetre recargado. La porteña deberá avanzar con proyectos que generan resistencia incluso entre sus principales aliados, como la Reforma Política, el Súper RIGI, Zona Fría y la ley de Inviolabilidad de la propiedad privada, que este jueves sufrió un nuevo revés en la Cámara alta. A este cúmulo de iniciativas hay que agregarle las últimas promesas del presidente Javier Milei: el shutdown, la reforma a la Carta Orgánica del Banco Central y los cambios a la ley de Inocencia fiscal. De yapa, el Ejecutivo tiene hasta el 15 de septiembre para enviar el Presupuesto 2027.

Si bien no es oficial, sino tradición, se vienen dos semanas de parate en el Congreso. Ni Diputados ni el Senado tienen previsto abrir las puertas de sus recintos hasta que el calendario marque agosto. La pausa invernal se produce a los pocos días de que el gobierno de Javier Milei registrara un nuevo inconveniente con la ley de Inviolabilidad de la propiedad privada, que tiene como autor a Federico Sturzenegger.

Luego de negociaciones que la jefa de la bancada oficialista mantuvo con los bloques aliados para reunir los votos en el recinto, la exministra de Seguridad decidió abortar la instancia de votación. Los cambios que se introdujeron a último momento no recibieron la venia de la Casa Rosada.

Así, la libertaria ganó tiempo hasta el 6 de agosto, día para el que se pactó retomar el cuarto intermedio que se votó de manera inesperada en medio de la sesión. Ese día, la Cámara que conduce Victoria Villarruel reabrirá el recinto para reanudar el debate que genera fuerte rechazo sobre todo en torno a los cambios que introduce en la ley de Tierras.

Ahora bien, la elección de esa fecha implica que el oficialismo siga acumulando proyectos y deba volver a "recalcular" su agenda legislativa. Para empezar, para ese mismo día ya estaba prevista una sesión para que el Senado sancione, finalmente, la ley Hojarasca, que también impulsa el ministro desregulador. El proyecto ya fue aprobado en Diputados el 20 de mayo, pero no logra ver la luz en la Cámara alta.

Los proyectos de Sturzenegger se siguen demorando en el Senado.

Los proyectos de Sturzenegger se siguen demorando en el Senado.

Habrá que ver si ve la luz ese día o si bien se pospone su tratamiento hasta nuevo aviso. Es que, días atrás, Bullrich tomó la decisión de no acumular varios proyectos de peso en una misma sesión. Y la ley de Inviolabilidad de la propiedad privada ya promete un arduo debate. La misma (mala) suerte correría el proyecto de la radical Carolina Losada para agravar las penas por falsas denuncias en caso de violencia de género. Es probable que ese tema también deba esperar una nueva sesión. Como sea, lo que ocurra el 6 de agosto se definirá en la próxima reunión de Labor Parlamentaria.

¿Y la reforma a la ley de Salud mental? Bullrich apuntaba a llevar al recinto ese mismo 6 de agosto esta iniciativa que también emana de la Casa Rosada. Pero ni siquiera avanzó la firma de su dictamen en comisión. Deberá seguir esperando.

Pero hay otros temas de peso que se acumulan. Y que quedarán frenados hasta agosto. Entre ellos, nada menos que el Súper RIGI, con el que el Gobierno busca atraer inversiones, que ya fue aprobada por la Cámara que preside Martín Menem. Esto fue el 24 de junio. El Senado, por ahora, ni siquiera puso en marcha su debate en comisión. En misma situación se encuentra el proyecto que acota el régimen Zona Fría, aprobado en Diputados, pero que en la Cámara alta es resistido por aliados clave, como la UCR.

Y ni hablar de la ley para la prevención de la ludopatía que presentó la Casa Rosada, junto con la derogación de la ley de Etiquetado frontal de alimentos. Ambos proyectos, que fueron anunciados por el ahora exjefe de Gabinete Manuel Adorni hacia finales de junio, tampoco se trataron en comisión.

Se viene un segundo semestre intenso en el Congreso

Así, de cara a la segunda parte del año, le esperan varios desafíos a Bullrich, quien en los hechos maneja los tiempos y las negociaciones en el Senado. Sobre todo porque el grueso de las iniciativas pendientes generan resistencia incluso en los aliados al Gobierno, por lo que deberá desplegar varias estrategias de negociación en paralelo. Y ni hablar del plato fuerte que quedó para la segunda parte del año: la reforma política que le interesa (y mucho) a la hermana del Presidente, Karina Milei.

Ese será el principal desafío que tendrá Bullrich primero y Menem después: conseguir que en las elecciones del año que viene no haya Primarias Abiertas, Simultáneas y Obligatorias (PASO). El objetivo de la secretaria General de Presidencia es que la oposición llegue atomizada a las generales, para que Milei tenga mayores chances de ganar en primera vuelta.

Los votos para eliminar las PASO, tal cual está redactado en el texto original, no están. Por eso, Bullrich por un lado y el jefe de Gabinete Diego Santilli por otro negocian con gobernadores y aliados un punto intermedio. Se habla, por caso, de una suspensión de las primarias (como ocurrió en las elecciones del año pasado) o bien, la incorporación de colectoras en la Boleta Única de Papel (BUP). Por ahora, no hay nada cerrado y, conforme se acerca el año electoral, más se le complica el panorama al oficialismo.

En Diputados solo queda dictaminar la ley de Lobby.

En Diputados solo queda dictaminar la ley de Lobby.

Del otro lado del Congreso, Menem también tendrá que poner un pie en el acelerador en el segundo tramo del año. Es que son varias las leyes que tendrá que atajar del Senado. Aunque, vale aclarar, con la media sanción, el riojano tendrá el camino mucho más allanado.

Por ahora, el único proyecto con sello libertario que está paralizado en la Cámara baja es la ley que busca regular el Lobby en la Argentina, que sigue sin ser dictaminado en comisión. Más de un diputado del oficialismo reconoció, por lo bajo, que el texto sufrirá modificaciones significativas antes de ser llevado al recinto.

A este proyecto hay que añadirle el Tratado de Cooperación de Patentes (TCP). El texto fue dictaminado en Diputados y parecía que después de más de 28 años de demora vería la luz. Pero, jamás se llevó al recinto de la Cámara de Diputados para su aprobación (aunque, como sufrió modificaciones deberá volver al Senado para su sanción definitiva). El Gobierno está a la espera de garantías arancelarias por parte de los Estados Unidos antes de apurar su sanción definitiva.

Un dato no menor es que mientras los textos se siguen acumulando en el Congreso, todavía no ingresaron las últimas promesas que hizo Milei. Por un lado, la reforma a la ley de Inocencia fiscal. Por otro, el shutdown y, finalmente, la reforma a la Carta Orgánica del Banco Central.

Y, de yapa, cabe recordar que antes del 15 de septiembre el Presidente deberá presentar el Presupuesto 2027, que debe ser aprobado antes de que arranque el nuevo año.

Los diputados y senadores deberán aprovechar al máximo las dos semanas de descanso. Cuando retomen la actividad, los esperan meses de mucha actividad, sobre todo si Milei quiere todas estas leyes sancionadas antes del 30 de noviembre, que es cuando culmina el período de sesiones ordinarias.

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