La Armada uruguaya desplegó un plan de inteligencia sobre el río Uruguay y su zona de influencia, luego de que los asambleístas de Gualeguaychú anunciaron que el sábado realizarán una mega movilización por agua, aire y tierra contra Botnia, antes de la puesta en funcionamiento de la pastera.
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La inauguración de la planta de celulosa está prevista para el lunes, una vez que el gobierno de Tabaré Vázquez firme la autorización correspondiente, proceso que fue suspendido la semana pasada por pedido de las autoridades españolas.
Ayer, ante la inminente apertura de Botnia, la secretaria de Ambiente, Romina Picolotti, afirmó que siente «desazón» por la «decisión unilateral» del gobierno oriental de habilitar el inicio de las operaciones.
Señaló que el gobierno argentino tiene «muy clara» su posición de que este caso «se resuelva en (el tribunal de) La Haya». Y confirmó que su cartera sigue adelante con el programa de vigilancia ambiental consensuado con el municipio de Gualeguaychú.
La embestida anunciada por los díscolos ecologistas para el sábado consiste en un «operativo sorpresa» por agua, tierra y aire, para lo cual ya cuentan con quince aviones y numerosas embarcaciones.
«La Armada uruguaya se encuentra en una etapa de estudio y análisis de situación para evaluar la mejor disposición de los medios y así poder hacer frente a las distintas alternativas que se puedan plantear en el río Uruguay por parte de los ambientalistas de Gualeguaychú, ante la inminente apertura de Botnia», informó el gobierno uruguayo.
El jefe de Relaciones Públicas de la Armada, Alejandro Añón, dijo que «la Marina se encuentra siguiendo el estado del río Uruguay».
En relación con los límites que se impondrán para evitar la violación de la seguridad interna, aclaró que la navegación en el río es libre. Lo que no está permitido para las embarcaciones deportivas es acercarse a la costa uruguaya o ingresar a un puerto para el cual no fue despachado. Las acciones de los entrerrianos se inscriben en una semana en que la expectativa está concentrada en lo que sucederá en la Cumbre Iberoamericana que se desarrollará en Chile, hacia donde el lunes partieron varios asambleístas.
Según anticiparon a este diario, la intención es reclamar para que no se firme ningún documento o acuerdo que implique ceder al planteo de relocalización. Y no descartan entregarle una carta al presidente Néstor Kirchner en la que le recordarán el compromiso asumido en mayo de 2006 en Gualeguaychú.
La profundización de las medidas de protestase resolvió ante la inminente puesta en marcha de la pastera y luego de las declaraciones efectuadas por Cristina de Kirchner en las que relativizó la posibilidad de que Botnia fuera a contaminar.
Las palabras de la senadora calaron hondo en la sociedad gualeguaychense, la misma que el 28 de octubre le regaló un amplio triunfo en las urnas. La decepción llegó pronto y el lunes, en tándem, la asamblea proclamó que a la futura presidente se le había « caído la máscara» y expresó su profunda decepción por los conceptos vertidos en un artículo del monopolio «Clarín».
Ayer, en tanto, el gobernador de Entre Ríos, Jorge Busti, consideró «injustas» las críticas de algunos integrantes de la Asamblea de Gualeguaychú a las declaraciones de Cristina de Kirchner.
En abierta defensa de la primera dama, Busti insistió en que «la legalidad es la única razón valedera para solucionar el conflicto». «Tiene que quedar bien claro que el que incumplió el Estatuto del Río Uruguay fue la República Oriental del Uruguay y eso, tarde o temprano, será definido por el Tribunal Internacional de La Haya», amplió.
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