Cafiero en el Senado: "No está en nuestra política pública avanzar con expropiaciones"

Política

Según el funcionario, la polémica desde que se intervino Vicentin vía DNU representa "simplemente rescatar una empresa que estaba quebrada". Habló de diálogo y acuerdo, pero utilizó varios minutos de su discurso inicial para criticar al gobierno macrista. También se desligó del freezer a jubilaciones.

El jefe de Gabinete, Santiago Cafiero, tuvo un flojo debut ayer en el Senado, en lo que fue su primer -y demorado- informe de gestión en el Congreso. Tras la polémica intervención a Vicentin que el Gobierno gatilló a través de un Decreto de Necesidad y Urgencia (DNU), el funcionario aseguró que “no está” en la política pública del Ejecutivo “avanzar con expropiaciones”, a pesar de la conferencia realizada días atrás por Alberto Fernández para anunciar el envío de un proyecto en ese sentido.

“Lo que hemos hecho acá es simplemente rescatar una empresa que estaba quebrada, que había dejado a miles de familias de productores sin pagarles, que no está operando y no tenía perspectiva de trabajar”, señaló Cafiero al ser consultado por legisladores de la oposición. El jefe de Gabinete mostró nervios y falta de carácter para enfrentar un recinto casi vacío del Senado, donde sólo hubo una legisladora macrista, la cordobesa Laura Rodríguez Machado. Incluso, la propia Cristina de Kirchner se levantó durante la exposición del funcionario y dejó a cargo de la sesión a la titular provisional de la Cámara alta, Claudia Abdala Ledesma.

Minutos antes de esta situación, el propio Cafiero fue bien generoso con la presidenta del Senado, pese a que se trabó con su apellido. Incluso, más allá y blanqueó que el Frente de Todos, que se reunió para enfrentar al gobierno de “hambre y miseria” -en referencia a la gestión macrista-, cobró volumen tras una “decisión estratégica de dirigentes y de nuestra vicepresidenta y una ejecución táctica del presidente”. La frase no cayó bien en un sector del oficialismo.

Cafiero habló de “rescatar el diálogo democrático y el marco de acuerdos para avanzar en políticas públicas necesarias y prioritarias para dar cumplimiento a necesidades de nuestro pueblo y la sociedad”. Sin embargo, utilizó varios minutos de su discurso inicial para fomentar la grieta con la oposición. En relación con el gobierno anterior, el funcionario kirchnerista apuntó sobre el final de la gestión macrista que “la inflación llegó a trepar al 53,8%, y la deuda pública al 90% del PBI”. En tanto, dijo que la desocupación casi que acarició el 10%, que 25.000 pymes cerraron y que la “pobreza aumentó a lugares insostenibles e inaceptables, al 35%”. Tampoco se olvidó, según los datos que llevó, del “60% de obra pública paralizada”, y “aumentos de tarifas que se “padecieron en hogares de cualquier índole socioeconómico”. Por último, y no menor, habló de “instituciones que -ahora- sí funcionan, con agoreros de la desgracia que se siguen equivocando”.

El jefe de Gabinete, en otro tramo de su disertación, manifestó que “el Estado es el que te cuida”, ya que “el mercado jamás jamás podría haber hecho estas políticas que estamos enumerando”. Se refirió a gastos del Ejecutivo por el coronavirus -apuntó que la crisis por la caída de ingresos “es por la pandemia y no por el aislamiento”- que derivaron -en algunos casos, con insólitas demoras- en el Ingreso Familiar de Emergencia (IFE), el Programa de Asistencia de Emergencia al Trabajo y la Producción (ATP), y la creación de 12 hospitales modulares.

La oposición, además de Vicentin, consultó por la discrecionalidad del Frente de Todos a la hora de repartir fondos, obras varias y la cuestionada decisión de extender, a través de otro DNU, el congelamiento de la fórmula de actualización de jubilaciones. Sobre el último punto, y pese a informes que pincelan un panorama sombrío sobre haberes previsionales, Cafiero contestó: “Los jubilados perdieron un 20% de poder adquisitivo entre 2017 y 2019. La mínima del primer semestre creció un 19%, y la inflación fue del 14%. Estamos transitando un momento donde las jubilaciones le está ganando a la inflación, no pasaba hace tiempo”.

Cristina de Kirchner volvió al recinto y se cruzó con Rodríguez Machado. El planteo de la cordobesa con reglamento en mano era simple: legisladores del oficialismo -débiles aportes de Carlos Caserio, Mariano Recalde y María de los Ángeles Sacnun, por ejemplo- no podían contestar las preguntas realizadas por la oposición, sino que era el jefe de Gabinete quien debía hacerlo, algo que Cafiero cumplió pese a enojos por el contenido de las respuestas. La titular de la Cámara alta no le dio la palabra y continuó con la sesión.

“Se piensan que descendieron de Sierra Maestra para hacer un cambio revolucionario”, disparó el peronista disidente Juan Carlos Romero, durante el cierre de los jefes de bloque e interbloque. El legislador salteño además sostuvo: “No pueden hacer olvidar la historia y decir que estas dos décadas están perdidas. Casi dos terceras partes las gobernó el kirchnerismo y sus aliados”.

Sobre Vicentin, Romero apuntó: “¿Vamos a hacer semejante lío por u$s 300 millones dólares del -Banco- Nación? ¿Por qué no activamos un modelo recuperación por otros actores? No hay confianza, ni los argentinos quieren invertir con esta muestra de autoritarismo sobre la cosa ajena”. Y agregó que los “acreedores extranjeros se van a convertir en acreedores del Estado argentino y sabemos que terminan ganándonos un juicio”.

Por su parte, el titular de Juntos por el Cambio, Luis Naidenoff, apuntó a la “mala praxis” ejercida por el oficialismo sobra la cual “no pueden responsabilizar a nadie” y resaltó: “Están a tiempo, pero tienen que corregir muchísimas distorsiones”. Cerca del final de la sesión especial el jefe de la bancada kirchnerista, José Mayans, recorrió sobre varias cuestiones y mencionó, de cara al futuro, la “soberanía política, justicia social e independencia económica”.

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