10 de abril 2019 - 00:01

Senado: papelón Gobierno-sindicatos en blanqueo laboral

El PJ ratificó que el proyecto no avanzará hasta que la central sindical se presente en la Cámara alta y dé aval a la iniciativa. Oficialismo casi hace caer el plenario de comisiones. Críticas al ministro de Producción y Trabajo, Dante Sica.

Plenario. Federico Pinedo y Esteban Bullrich, en una reunión de comisiones en el Senado que, bronca de la CGT mediante, no pudo avanzar con el debate del blanqueo laboral. 
Plenario. Federico Pinedo y Esteban Bullrich, en una reunión de comisiones en el Senado que, bronca de la CGT mediante, no pudo avanzar con el debate del blanqueo laboral. 

El Congreso se convirtió en una caja de resonancia de las tropelías del Gobierno a la hora de cerrar y hacer cumplir acuerdos con otros actores políticos y sindicales -el kirchnerismo era mucho más torpe, aunque tenía mayorías parlamentarias-, una decadencia en aumento progresivo que ya tuvo capítulos en los que también participaron gobernadores opositores y movimientos sociales. La mayoría antepone su “tajada” por encima del bien común -si es que existe alguno en este país- y aparecen papelones como el ocurrido ayer en el Senado, que tuvo que posponer la discusión del demorado proyecto de blanqueo laboral, una iniciativa que lleva más de dos años y medio de siesta legislativa.

Más allá de los reclamos lógicos o no que tengan la CGT y el Gobierno, en los últimos días reaparecieron tres discusiones: el giro de fondos de parte de Casa Rosada a favor de obras sociales; el proyecto de blanqueo laboral y la creación de la Agencia Nacional de Evaluación de Tecnologías de Salud (AGNET), que moderará la viabilidad e incorporación de estudios, procedimientos y medicamentos al Programa Médico Obligatorio. El objetivo final de la última ley es minimizar el boom de juicios a obras sociales, que pone en jaque el sistema sanitario público y privado.

Al ver este panorama, y ante reclamos para equilibrar el descontrol político que hay en el Gobierno sobre algunos asuntos de la vida pública, se desliza que Casa Rosada reactivó tres “mimos” hacia los sindicatos tras la marcha de la semana pasada y el empuje de sindicatos a favor de un paro nacional. El problema ocurre cuando una o ambas partes no cumplen con los acuerdos, situación que convierte en rehenes a los legisladores del oficialismo y también a los de la oposición, a quienes les llega tarde el efecto “reacción” de esos actores cuando fracasan los supuestos consensos obtenidos.

Con los gremios a la espera de esos jugosos fondos que prometió el Gobierno a través de un decreto ya vigente, el Senado realizó durante la tarde de ayer dos reuniones. La primera fue comandada por la comisión de Salud para tratar la creación de la AGNET, que incluso tuvo la presencia del titular del sindicato de Obras Sanitarias y secretario de Acción Social de la CGT, José Luis Lingeri. “Las obras sociales están en crisis financiera. Se adeudan $7.000 millones en expedientes de alta complejidad”, lanzó. Lingeri dejó en claro que la CGT “no está a favor de restringir” derechos en cuanto al acceso a la salud y pidió a los senadores “contemplar con qué fondos se va a legislar” a la hora de votar proyectos.

En la previa, se discutieron retoques sobre consejos que integrarán el Ejecutivo, las provincias y los sindicatos relacionados con la AGNET, y la intervención y competencia de la misma ante conflictos judiciales por coberturas de tratamientos o reclamo de medicamentos específicos. De manera desorganizada, el presidente de la comisión, el radical Mario Fiad (Jujuy), pasó a la firma de un dictamen -se debió hacerlo in situ- pero hasta el cierre de esta edición nadie confirmó un despacho de mayoría.

Al finalizar esa reunión tenía horario de inicio un plenario de las comisiones de Trabajo y de presupuesto para analizar la iniciativa de blanqueo laboral acordada entre el ministro de Producción y Trabajo, Dante Sica, con la CGT, pero que no fue enviada por el Gobierno sino que fue presentada por el senador de Cambiemos Roberto Basualdo (San Juan). Sin embargo, la central sindical y Sica no aparecieron e incluso los legisladores del oficialismo se fueron del convite antes que éste se iniciara, y que pasada la media hora casi se cae por falta de quorum. Los de Cambiemos regresaron al filo del reglamento y la reunión pudo arrancar.

“Desconozco la postura de la CGT pero debe quedar bien claro: el proyecto ha sido consensuado con mayoría de fuerzas políticas con representatividad en esta casa. La intención era acordar este proyecto hoy como paso previo para dar otra respuesta estructural y combatir el trabajo informal”, aseguró el radical Julio Cobos (Mendoza), quien remarcó que la intención de Cambiemos era “sacar dictamen”. El jefe del PJ, Miguel Pichetto, respondió: “Nuestro compromiso era dar quorum en el plenario y esto fue cumplido por mi bloque, pero es el comienzo de un debate que requiere de un proceso de análisis de parte de las dos comisiones”.

Tras advertir que “nadie puede dejar de compartir la idea de poner a trabajadores en blanco y salir del trabajo en negro, que haya aportes previsionales, que los empresarios puedan tener un sistema de financiamiento para abordar este blanqueo”, Pichetto disparó: “Era muy importante para nosotros escuchar al ministro de Producción y Trabajo -Sica- y hacer un análisis. Era muy importante la convocatoria de la CGT, ya que queremos un mensaje uniforme. Si la iniciativa tiene como finalidad que los trabajadores dejen de estar en negro, necesitamos que los principales gremios opinen sobre este tema. Es central y fundamental. Acá se requiere de una expresión de voluntad ya que cualquier cosa se confunde en la Argentina. Dicen que van a modificar condiciones de trabajo pero acá se trata del trabajo en blanco”.

El plenario pasó a cuarto intermedio hasta el martes próximo, horas antes de la eventual sesión que habrá para debatir la ley de financiamiento político. Minutos antes de la reunión de ayer, el presidente de la comisión de Trabajo y terminal de muchos gremios en el Senado, Daniel Lovera (PJ-La Pampa), quien había empujado la creación de AGNET en la comisión de Salud junto a Lingeri, aseveró que el proyecto de blanqueo laboral “tiene cosas solamente a favor de las empresas”. Su bloque -PJ- no está en desacuerdo con la iniciativa pero quiere que aparezcan la CGT y el Gobierno. Es decir, un descontrol que marca la decadencia ante la impericia para hacer cumplir los acuerdos.

Por los pasillos del Congreso aparecieron críticas desde el oficialismo hacia Sica, a quien acusan de haber filtrado una evaluación a favor del control de precios, que a su vez generó un cortocircuito con el ministro de Hacienda, Nicolás Dujovne. En las últimas 48 horas, los empresarios se preguntaron quién saldrá victorioso de esa trifulca, que también tiene en el ring a la miembro fundacional de Cambiemos y referente de la Coalición Cívica, Elisa Carrió.

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