Los electores, por su parte, tienen tiempo hasta el próximo domingo para realizar reclamos por diferencias en padrones, ausencias, errores y protestas por la aparición, por ejemplo, de muertos.
Los peronistas, mientras tanto, tienen que fijar listas de candidatos en las provincias, aquellos que políticamente lo pueden hacer, antes de las elecciones nacionales del 27 de abril.
La ventaja es clara y está lejos de ser un capricho.
Dejá tu comentario