Sin adelanto, negocia Duhalde cómo se va
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• De esto se agarran hombres como Jorge Matzkin para promover en el corazón del Designado la idea de una reunión este mes con Menem en La Rioja. El acto que servirá de pretexto del encuentro ya está organizado. Será el 24 de junio en Aimogasta, La Rioja, donde se inaugurará una plan-ta de procesamiento de aceitunas a la que se han comprometido ir tanto Menem como Duhalde.
El riojano pidió -aunque lo nieguea su gobernador Angel Maza que organice ese acto y le ordenó día, hora y lugar. Duhalde sigue dudando si debe ir o no. «Tengo miedo que me hagan una trampa yendo a ese acto. ¿No debería ir aprovechando que está en los Estados Unidos? Pero dirían que le escapo al compromiso. ¿Qué hago?», etc., son los dilemas que le acercó el Presidente al ministro del Interior. Este insiste en que el peronismo necesita la paz interna para poder soñar con un resultado airoso en las próximas elecciones y que esa cumbre debe realizarse.
• Desde hoy Gabrielli se pondrá a llamar a los principales caciques del peronismo. De Carlos Reutemann el gobierno dice que es el candidato natural a presidente pero que debe decidirse. José Manuel de la Sota cree lo mismo pero alienta esperanzas de ser candidato si el Lole santafesino dice que no. Menem se siente no sólo candidato sino ganador. Nadie le resta chance para una elección interna; muchos dudan que pueda vencer la resistencia de un sector del electorado, decisivo quizás, en las ciudades de más de 50 mil habitantes, donde el riojano nunca tuvo mucha suerte ni en el mejor momento de su carrera.
• Adolfo Rodríguez Saá, también en la lista de llamados de Gabrielli, es la pieza más dura. Nadie tiene recursos a mano para convencerlo al sanluiseño de que no vaya por afuera del PJ. Otros a llamar es la lista larga de quienes sostienen pretensiones presidenciales pero para lograr disputar el cargo de vicepresidente.
• Gabrielli vuelve a la función que dejó hace un mes y medio con la sangre en el ojo.
Había logrado que los gobernadores firmasen el primer pacto fiscal -el que ahora el FMI pide los gobernadores ratifiquen de a uno el cumplimiento efectivo-que culminó en los 14 puntos de Olivos. Este último papel significó la cumbre del poder de los gobernadores sobre el débil gobierno de Duhalde y causó el viraje bonaerense de Olivos. Jorge Capitanich y Gabrielli, llegados porque eran duchos en las relaciones con las provincias (senadores y gobernadores respectivamente), fueron despedidos. Atanasof y Matzkin los reemplazaron porque iban a manejar mejor a las provincias y al Congreso y en 15 días llegaron a marcas récord. Los gobernadores dilatan cuanto quieren la firma del pacto de baja del gasto; con subversión económica las dos cámaras del Congreso de las que debía ocuparse Matzkin llegaron al extremo de aprobar un proyecto de minoría desechando los que habrán presentado las dos mayorías y con dos derrotas en Senado y Diputados de la bancada mayoritaria. Si lo hubieran querido no lo hubieran logrado.



