ver más

Ya superaste el límite de notas leídas.

Registrate gratis para seguir leyendo

1 de abril 2008 - 00:00

Sin fondos, cierra base militar clave en defensa

Hoy se cierra definitivamente la Primera Escuadrilla Aeronaval de Ataque. Ocurrió por la escasez endémica de presupuesto que hizo estragos en la operatividad, la dificultad de adquirir repuestos para las turbinas que son de origen británico y, el golpe final, un accidente que costó la vida de un joven piloto. La alternativa del ministerio de suplirlos por aviones Pampa nunca progresó.

ver más
Un accidente de un avión militar modelo Aermacchi-Embraer MB-336 provocó en octubre pasado la muerte de un aviador militar. La falta de fondos para operar la cuadrilla adecuadamente motiva ahora el cierre de una base en Punta Indio.
El 24 de octubre de 2007, un avión Aermacchi-Embraer MB-326 Xavante monoturbina realizaba un vuelo de adiestramiento. Lo tripulaban el instructor, capitán de corbeta aviador naval Gustavo Massazza, y el piloto instruido, teniente de fragata Julio Alonso. Se presentó una falla grave en el único motor al momento del despegue. Massazza ordenó eyectarse y el teniente Alonso, de acuerdo con las normas, fue el primero en hacerlo y murió por golpes contra el suelo. Massazza salió ileso. Algo falló en el conjunto del asiento eyector de Alonso -aún las pericias no lo determinaron-; puede haber sido el cartucho explosivo que impulsa al piloto fuera del avión o también el arnés que lo sujeta al asiento. El país perdió un aviador naval adiestrado y el patrimonio del avión de entrenamiento avanzado.

El contenido al que quiere acceder es exclusivo para suscriptores.

  • Punto final

  • Hoy las pérdidas son mayores, se diría totales. La Armada Argentina decidió cerrar definitivamente la Primera Escuadrilla Aeronaval de Ataque que integraban los Aermacchi. Con una ceremonia que se lleva a cabo por la mañana en Punta Indio, el Ministerio de Defensa pone punto final a una capacidad de la aviación de ataque de los marinos. La clausura de esta escuadrilla abre otro frente: ¿cuál será el destino de la base Punta Indio, donde sólo queda la Escuela de Aviación de la Armada? Son varias hectáreas de campo apetecibles a la racionalización que emprendió el ministerio sobre bienes inmuebles de los uniformados. La pendiente hacia la desaparición de un área de la Armada, la aviación naval de ataque, se inició lenta pero segura tras el desguace del portaaviones 25 de Mayo en tiempos del extinto almirante Carlos Marrón durante la gestión de Carlos Menem. La Marina conserva sólo tres cazas bombarderos franceses Super Etendard de la Segunda Escuadrilla Aeronaval de Ataque; de ellos, dos en condiciones de volar; están asentados en la base Espora.

    Se llegó al extremo por la degradación del Presupuesto, la carencia de repuestos y la inactividad a la que se sumió la escuadrilla por orden de la ministra desde el accidente que costara la vida al teniente Alonso. Este diario fue premonitorio, en su edición del 1 de noviembre había titulado: «Grave: avión que cae, escuadrilla que cierra». Y, para lamentarse, ocurrió. No habrá funcionarios del ministerio presentes en la base ni siquiera el flamante gestor de la Agencia Logística Conjunta, licenciado Gustavo Sibilla, superestructura del ministerio creada con el propósito de hacer más eficaz la distribución de recursos y centralizar las adquisiciones de las fuerzas armadas. Claro, la actividad no encuadra en el menú de hechos positivos a comunicar que a diario confecciona Jorge Bernetti, quien renovó su contrato de asesor de imagen de la jefa castrense.

    Nilda Garré y el plantel del ministerio, a la misma hora de la ceremonia de cierre de la escuadrilla de Aermacchi, estarán a salvo en un acto de apoyo a sí misma y al resultado exitoso de la campaña antártica -cumplida con logística tercerizada a los rusos- que tendrá lugar en el salón Libertador. Copiado del modelo que hoy también recrea Cristina de Kirchner en la Plaza de Mayo.

  • Asistentes

    En soledad, encabezará el cierre-homenaje (fue una escuadrilla veterana del conflicto de Malvinas) el subjefe de la Armada, vicealmirante Benito Rótolo; él mismo fue entrenado en esos aparatos antes de pasar a los cazas A 4Q Skyhawk, y para darle un marco de relieve institucional -los detractores dicen que oficia de comisario político del cierre-, asiste el director de Personal, vicealmirante Enrique Olmedo; también concurre el comandante de la Aviación Naval, contraalmirante Carlos Machetanz, y la plana mayor de la escuadrilla.

    Los 11 aparatos Xavante de la I Escuadrilla eran excedentes adquiridos a la Fuerza Aérea de Brasil. Llegaron al país a fines de octubre de 1982. La fábrica Embraer dejó de producirlos en 1983. Aquí fueron progresivamente desactivados -hoy sólo quedaban tres en servicio- por falta de repuestos, en particular para la turbina Rolls Royce Viper de fabricación británica.

    Los Embraer-Aermacchi de la escuadrilla estaban al final de su vida útil. Una de las alternativas que manejaba el secretario de Planeamiento, Oscar Cuattromo, era su reemplazo por aviones Pampa, el entrenador de la Fuerza Aérea fabricado por Lockheed en su planta de Córdoba.
  • Últimas noticias

    Dejá tu comentario

    Te puede interesar

    Otras noticias