Sin respaldo Moyano levantó paro con pretexto de que llueve mucho

Política

Tal vez se la tenga merecida. Hugo Moyano fue quien inauguró la costumbre de acusar de que «recibió una Banelco» a cualquiera que cambie de posición en la vida pública. Ayer, él mismo giró: dijo que el paro dispuesto para hoy a partir de las 12 se suspendería por razones meteorológicas. Por eso comenzaron las bromas: «La lluvia que le hizo suspender la huelga fue una lluvia de billetes», se burlaban los gremialistas de la CGT de Rodolfo Daer, que no quieren al camionero. Es posible que no haga falta pensar en corruptelas para explicar por qué Moyano dio marcha atrás. Si bien el jefe de Gabinete, Alfredo Atanasof, venía buscando una negociación con el camionero -hasta le había organizado una reunión con Eduardo Duhalde-, el gobierno escogió otra vía para desactivar el potencial conflictivo de la CGT más revoltosa. Duhalde, Graciela Camaño y algunos operadores discretos de Olivos decidieron restarle a Moyano el apoyo de sus principales seguidores, en general gremialistas que militan en el duhaldismo. Los taxistas, los mecánicos, los colectiveros, los trabajadores rurales, paulatinamente fueron dejando solo al camionero, quien apenas podía reclamar acompañamiento a un sector de la UOM o a los empleados judiciales. Por otra parte, Duhalde le retiró a Moyano el respaldo que conseguía otrora en los intendentes del conurbano para movilizar «trabajadores». De a poco, el Presidente parece querer desarmar el ejército que lo ayudó a llegar al poder.

Las centrales sindicales, en el futuro, consultarán los anticipos meteorológicos antes de lanzar medidas de fuerza. Así se desprende de la suspensión de la huelga anunciada para hoy por la CGT que conducen el camionero Hugo Moyano y el burócrata judicial Julio Piumato. Las inundaciones generadas por la lluvia caída ayer, que dicen se prolongará hasta hoy, llevó a estos inefables dirigentes gremiales a suspender la protesta.

Sin que se conozca con quién consultaron la decisión, seguramente alentada por desconocidas razones de peso, anticiparon ayer que hoy analizarán el estado del tiempo y las consecuencias del meteoro, como si fueran una dependencia encargada de la seguridad aérea. Diligentes asesores de Moyano analizaban cómo hacen los sindicatos rebeldes, por ejemplo en Panamá, donde el clima seco corre de diciembre a abril. El resto del año llueve allí casi todas las tardes. Un freno a las algaradas sindicales.

• Freno

Misteriosamente desaparecida la actividad piquetera, tan activa en tiempos de Fernando de la Rúa, las protestas de esta CGT, que nunca ha aclarado sus relaciones con Eduardo Duhalde, terminaron frenadas por el agua que cae del cielo.

Mientras tanto, el gobierno lanzó ayer un nuevo órgano de control de los planes sociales. Bautizado con el pomposo nombre de Consejo Nacional de Administración, Ejecución y Control del Derecho Familiar de Inclusión, busca garantizar la transparencia de los planes de empleo. Se confirmó, además, que el viernes comenzará el pago de este subsidio que alcanzará a 1.050.000 beneficiarios.

El lanzamiento del consejo se concretó en un acto que se desarrolló en la Casa de Gobierno, presidido por
Eduardo Duhalde y por su esposa, Hilda Chiche González de Duhalde, coordinadora de planes sociales del gobierno. Durante la presentación, Duhalde pidió a «los distintos sectores que informen cómo se está llevando adelante» el programa Jefes y Jefas de Hogar. La apelación seguramente busca evitar que se reiteren hechos como los denunciados en Santa Fe, donde dicen que grupos piqueteros cobraban «retornos» por los planes que se otorgaban, algo naturalmente desmentido.

• Reunión

Además de Duhalde y su esposa, participaron del lanzamiento del consejo el jefe de Gabinete, Alfredo Atanasof, y la ministra de Trabajo, Graciela Camaño, además de representantes de los sectores que integrarán ese órgano y de la poco trascendente Mesa del Diálogo Social. La única ausente es la CGT de Moyano.

Atanasof
fue el encargado de subrayar el hecho de que, sobre 15 miembros que integrarán el consejo, sólo tres serán representantes del Estado. Esta suerte de Armada Brancaleone para fiscalizar los programas sociales realizará su primera reunión el jueves próximo en el Ministerio de Trabajo. Se integrará con el Consejo Evangélico, representado por Emilio Monti; por el Foro del Sector Social, Miguel Torrado; por la Federación Argentina de Municipios, Luis Baldo; por la CTA, Luis D'Elía (uno de los jefes piqueteros, activista del Polo Social, partido que lo ha llevado a una banca de diputados provincial de Buenos Aires); por la CGT oficial, el sepulturero Domingo Petrecca; y por la Asociación de Bancos Argentinos, su director ejecutivo, Norberto Peruzotti.

En tanto, la cartera de Desarrollo Social estará representada por
María del Carmen Feijoó, y la AMIA por León Cohen Bello. Además, estará representada la Corriente Clasista y Combativa por Juan Carlos Alderete (otro piquetero de nota que logró desplazarlo al «Perro» Santillán); la Sociedad Rural Argentina, Marcelo Fielder; de ABAPRA, Luis Bucafusco; de Movimiento de Trabajadores Argentinos, Juan José Moreyra; de Cáritas, Eduardo Serantes; de Copal/ UIA, Rodolfo Rastellino; y del Ministerio de Economía, Eduardo Agulleiro. La visión internacional de la política de inclusión social de Duhalde fue expresada por el representante de las Naciones Unidas en la Mesa de Diálogo Social, el diplomático español Carmelo Angulo Barturen.

Asistieron, además, los legisladores de la nueva política como
Antonio Cafiero y José María Díaz Bancalari, en representación del Poder Legislativo en la Mesa del Diálogo. Desde el sindicalismo, Petrecca, de la CGT oficial, afirmó -y sonó irónico- que «éste es el puntapié inicial» para «terminar con el clientelismo político y los privilegios».

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