Los custodios del gobernador Carlos Soria que se encontraban en la chacra de General Roca en el momento de su muerte aseguraron que no escucharon a la esposa, Susana Freydoz, reconocer el asesinato, al prestar declaración indagatoria al juez subrogante Juan Pablo Chirinos.
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Dos custodios que estaban en la chacra en la madrugada del 1 de enero y un jefe policial fueron los primeros citados por Chirinos para declarar en la causa que investiga el asesinato del gobernador de Río Negro y que tiene como única imputada a Freydoz.
Fuentes vinculadas a la causa señalaron que las declaraciones de los custodios no coincidieron con las versiones que indicaban que, al ingresar a la residencia del gobernador, habían escuchado a Freydoz decir: "No lo quise matar".
Según las fuentes consultadas, ninguno de ellos escuchó el disparo y se acercaron a la casa cuando el yerno de Soria salió pidiendo ayuda a los gritos, aunque no les permitió ingresar a la habitación.
Sólo uno de los custodios declaró que alcanzó a ver el cuerpo del gobernador, mientras que otro afirmó que no vio llorar a Freydoz pero sí a su hija, Emilia Soria.
Tras las declaraciones testimoniales tomadas en Ciudad Judicial, el abogado de Freydoz, Alberto Ricchieri, ratificó en declaraciones a la prensa que los custodios "se encontraban en el acceso a la chacra, una distancia de 100 metros, por lo que solamente escucharon los pedidos de auxilio".
Este viernes el juez Chirinos tomará declaración indagatoria a Martín Soria, hijo del gobernador y actual intendente de General Roca, y a Emilia Soria y su esposo, Mariano, quienes se encontraban en la chacra en la madrugada del 1 de enero.
Además, el juez quiere tomarles declaración a los enfermeros que se presentaron en la chacra, aunque Ricchieri señaló que "todavía no están identificados".
En tanto, fuentes cercanas a la familia Soria señalaron se estaba evaluando que alguien del entorno familiar realizara este viernes alguna declaración pública, luego de la testimonial ante el juez.
Susana Freydoz se encuentra bajo internación domiciliaria y se prevé que preste declaración recién después del 16 de enero, cuando la causa volverá a manos del juez natural, Emilio Stadler, quien intervino en el inicio.
Se prevé que entre el lunes y el martes próximos arribe a Río Negro un perito de la Corte Suprema de Justicia de la Nación que realizará los exámenes psiquiátricos a Freydoz para determinar si está en condiciones de declarar.
El abogado de la viuda defendió el hecho de que la mujer no esté detenida y, en cambio, permanezca en la casa de una hermana custodiada por la policía y por médicos.
"Es correcto que no esté detenida. Es morboso que algunos sectores hablen de la necesidad de que esté encarcelada. Su estado de salud es muy precario y sería prácticamente inhumano que esté en prisión", planteó Alberto Ricchieri en declaraciones a la prensa.
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