La Cámara de Casación Penal confirmó las condenas para los supuestos responsables del envío de unos 60 kilos de cocaína a España en valijas que fueron despachadas a través de un vuelo de la empresa Southern Winds.
El contenido al que quiere acceder es exclusivo para suscriptores.
Así lo confirmó la Sala I del Tribunal, al ratificar un fallo dictado el año pasado por el Tribunal Oral en lo Penal Económico Nº 3 (TOPE3).
En la resolución, los jueces Raúl Madueño, Juan Carlos Rodríguez Basavilbaso y Juan Fégoli confirmaron las condenas contra los españoles José Ramón González Villar y su esposa, Elena Tamil Batán, a ocho y siete años de cárcel respectivamente.
Ambos son acusados de ser los presuntos receptores de la cocaína oculta en valijas que tenían como destino la ciudad de Madrid, y las cuales quedaron varadas en la cinta de equipajes del aeropuerto de Barajas.
Además, Casación también confirmó la pena de cuatro años de cárcel al ex encargado de "pasajeros frecuentes", Walter Beltrame, quien podría regresar a prisión para completar la sentencia, puesto que sólo estuvo detenido durante dos años.
Los tres acusados fueron responsabilizados como autores del delito de "contrabando agravado" de estupefacientes.
En el juicio, el TOPE3 había absuelto al ex supervisor de tráfico en el aeropuerto de Barajas, Ariel Tamburrini, quien se presumía había oficiado de nexo entre los distintos partícipes del hecho, Guillermo Sardi, el ex supervisor de tráfico aéreo de la empresa, Claudio Baudino, y el ex jefe de ventas, Fernando Arriete.
"No se advierte, ni las partes han podido demostrar, que los magistrados de la anterior instancia hayan considerado los elementos de juicio incorporados en forma fragmentaria y aislada", afirmaron los camaristas al avalar las penas.
En ese sentido, aseguraron que los integrantes del TOPE3 "luego de valorar de manera integral los elementos arrimados, han llegado a una solución que no exhibe vicios ni fisuras de razonamiento".
En la misma causa también están con "falta de mérito" los hermanos Juan y Cristian Maggio, ex directivos de SW, y aún continúa la investigación contra el ex comodoro Alberto Beltrame, ex jefe de seguridad del aeropuerto de Ezeiza, y padre de uno de los condenados (Fernando).
También resta definir la situación de Maximiliano Wilsen, el ex operador de la empresa TAS (Top Air Security), una firma que tenía a su cargo el control de las valijas que se embarcaban en los aviones y por donde habrían pasado las maletas con drogas y que fueron detectadas en el aeropuerto de Barajas, en España.
Wilsen estuvo prófugo durante dos años y recién se entregó a mediados del año pasado.
La causa por las narcovalijas trascendió a fines de 2004, luego que el 17 de septiembre de ese año, cuatro valijas que tenían membrete de la embajada argentina en España fueron enviadas desde Buenos Aires al aeropuerto de Bajaras en un vuelo de la empresa SW.
Pero las valijas quedaron girando en la cinta de equipajes del aeropuerto y fueron advertidas por la Guardia Civil española, que al revisarlas detectó los 60 kilos de cocaína en su interior.
Dejá tu comentario