9 de enero 2003 - 00:00

También para gobernadores, el dólar está caro

Este verano, mejor la Argentina. La consigna del ex secretario de Turismo de Fernando de la Rúa, Hernán Lombardi, es seguida al pie de la letra por casi la mayoría de los gobernadores. Cercados por las crisis locales, obligados a estar disponibles para las internas partidarias, o simplemente deseosos de mostrar ante la ciudadanía una imagen de austeridad y trabajo, los mandatarios -a excepción de José Manuel de la Sota- prefirieron quedarse en el país, permanecer en sus provincias o, los más extremistas, no tomarse vacaciones.
  
• Un caso testigo es el
sanjuanino. Luego de uno de los años más agitados de la historia de la administración pública local, durante el cual fue destituido Alfredo Avelín, su reemplazante, Waldino Acosta, partió hacia Mar del Plata donde estará hasta el 15 de enero. La consigna de toda la plana mayor de la gobernación fue huir de la provincia una vez que estuviera más o menos estabilizada. El año pasado la crisis hizo que nadie pudiera tomarse vacaciones.

• El santafesino
Carlos Reutemann, por su parte, sigue cultivando su hermetismo y su soja en el campo de Llambi Campbell, cerca de Santa Fe, donde permanecerá recluido hasta mediados de mes. Esta semana interrumpió su descanso para realizar unos trámites rápidos en la Casa Gris. Llegó a la capital y retornó a la campiña con la misma celeridad a bordo de su Chevrolet Vectra. A la pasada sólo dejó escuchar un profundo gruñido cuando se lo consultó por la interna peronista.

• Su vecino, el cordobés
José Manuel De la Sota, el sí, siempre dispuesto a ser presidenciable, se fue el sábado pasado con fecha de retorno el próximo lunes. Oficialmente no se informó a dónde pero extraoficialmente se dice que, a diferencia de la mayoría de sus colegas, estaría en Brasil, un destino habitual para él.

• El trío de gobernadores de las llamadas «provincias grandes» se completa con Felipe Solá. El bonaerense hará turismo de fin de semana. Sólo se tomó cuatro días de vacaciones al comenzar el año en el chalet heredado de Chapadmalal. De aquí en más, se quedará en la ciudad de La Plata y viajará, junto a su esposa Teresa, de viernes a domingos a un campo de su familia en Alberti. Claro está que el gabinete bonaerense no gozará del visto bueno del gobernador para emprender viajes de largo plazo o hacia el exterior.
    
• El pampeano
Rubén Marín tiene su propio estilo. Generalmente se toma en el verano un par de días de alto perfil mediático para esfumarse 10 días corridos sin saberse jamás el destino. Justamente esta semana inauguró colonias de vacaciones y viajó a Buenos Aires para firmar convenios con Nación y participar de la interna del PJ. Por eso sus coprovincianos esperan que en cualquier parta con paradero desconocido.

• El gobernador de Catamarca,
Oscar Castillo, vacacionó unos días en Año Nuevo cuando se retiró a su casa del interior de la provincia, en el departamento de Ancasti. Según se informó, los funcionarios de Catamarca no se tomarán vacaciones, al menos por ahora. La cuestión electoral es fundamental ya que la provincia celebra comicios el 2 de marzo.

• Los funcionarios del Ejecutivo tucumano tampoco tomarán vacaciones.
Julio Miranda pasará los fines de semana en Raco, a 30 kilómetros de San Miguel de Tucumán, lugar turístico donde tiene una casa. Tradicionalmente se iba a Mar del Plata o Córdoba pero la crisis lo obliga a quedarse cerca de casa.

• El jujeño
Eduardo Fellner toma vacaciones hasta el 15 de enero. Estará en Mar del Plata y después tiene una invitación para ir a Entre Ríos con su se-ñora y sus dos hijos adolescentes. La idea es solazarse en la pesca y recordar los años dorados en que viajaba a Buzios.

• Fiel al nuevo estilo, el entrerriano
Sergio Montiel tampoco tendrá vacaciones. En su entorno aseguran que nunca las tuvo ya que, por un motivo u otro, se presentó algún problema en la administración que lo obligó a estar cerca de Paraná. Por eso, su único lujo es acudir los fines de semana a su quinta de Paso de la Arena a 15 kilómetros de la capital provincial.

Carlos Manfredotti es uno de los 30.000 fueguinos que todos los años viajan, como dicen, «al continente». El gobernador aprovechó el viaje «al Norte» para hacerse un chequeo médico en Buenos Aires.

• Sólo las vacaciones hicieron que el santacruceño Néstor Kirchner se quedara por un rato en su provincia, eterno viajero por el país a causa de la campaña presidencial. Ahora está descansando hasta el 15 de enero en su residencia de El Calafate donde se dedica a la contemplación de la naturaleza. Luego, posiblemente, se pida una licencia para retomar la campaña.

• Los peronistas
Gildo Insfrán (Formosa) y Angel Maza (La Rioja) dijeron que no se van de vacaciones, lo mismo que el radical José Luis Lizurume, quien el año pasado había ido a ver a los suyos en la localidad de Esquel.

• Otro radical, Roberto Iglesias, está de miniturismo desde ayer y hasta el próximo domingo. Se queda en Mendoza con su esposa y sus cuatro hijos, quizás en San Rafael, donde suele ir.

Es la primera vez que toma vacaciones desde que está al mando de la provincia. Antes, como buen cuyano, hacia viajecitos al balneario chileno de Reñaca, cerca de Valparaíso.

Carlos Rovira (Misiones) y Angel Rozas (Chaco) están de vacaciones pero no se sabe dónde. Extraoficialmente se asegura que descansan en sus propias provincias.

• El candidato a vicepresidente
Juan Carlos Romero repartirá sus vacaciones entre su provincia, Salta, y el Uruguay. El gobernador tiene una casa en Punta del Este (la residencia Finca Las Costas), y otra en la salteña Cafayate. También estará en Buenos Aires por la interna partidaria. Ahora está en uso de licencia hasta marzo por la campaña. Para sus movimientos no va a tener problemas de transporte ya que cuenta con avión privado.

Santiago Feldman y Pablo Domini

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