2 de marzo 2007 - 00:00

Telerman dedicó a la campaña discurso ante Legislatura

Jorge Telerman, ayer al brindar su discurso en la apertura de sesiones ordinarias de la Legislatura porteña. Pidió no caer en bajezas durante la campaña electoral.
Jorge Telerman, ayer al brindar su discurso en la apertura de sesiones ordinarias de la Legislatura porteña. Pidió no caer en bajezas durante la campaña electoral.
Jorge Telerman dedicó a la campaña electoral de la Ciudad de Buenos Aires, parte del discurso al abrir ayer el ciclo de sesiones ordinarias en la Legislatura porteña. Aludió al gobierno nacional, con menos kirchnerismo que el habitual y dijo que no haría promesas.

Le tocó al jefe de Gobierno dar inicio, por primera vez desde que reemplaza a Aníbal Ibarra hace 11 meses, el año legislativo marcado además por la campaña hacia las urnas que impuso para el próximo 3 de junio y en la cuales quiere ser reelecto.

Más de un centenar de adherentes cortó la calle frente a la Legislatura para llevarle aplausos al mandatario y candidato. Sumaron militantes del Partido Socialista que conduce el ministro porteño Roy Cortina y la tropa del secretario general de Gobierno, el ex ibarrista Raúl Fernández. Una lluvia torrencial persistió mientras el mandatario daba su alocución, en la cual también destacó que la Ciudad ya no se inunda tanto.

Unas 28 carillas de discurso, criticado por la oposición casi únicamente por el estilo y menos por el contenido, dio lugar a Telerman para referirse a la campaña ya instalada: «Los invito a que ninguno de nosotros caigamos en la bajeza de hacer política o hacer campaña manoseando los problemas, las carencias, el sufrimiento de la gente», dijo.

Telerman afirmó que «la fecha próxima de las elecciones porteñas actualizará el compromiso de los representantes con sus representados, y pondrá al día la agenda legislativa y política de la Ciudad de Buenos Aires». Hizo referencia a que «el sistema de partidos ha variado, de modo que hoy tienen representación legislativa entidades políticas que ya no existen, como son varias las voces de la sociedad que no encuentran eco en este recinto», aludió.

  • Comunas

    Aprovechó además, el jefe porteño para remarcar que su gestión provenía de la crisis desatada por el caso Cromañon y luego disparó contra los legisladores, en un recinto donde la mayoría se entregará a hacerle oposición en función de los intereses electorales.

    Esa alusión fue para que los diputados que le reclaman la votación este año de las primeras juntas de comuneros que deberá tener la Capital Federal.

    «Resulta imperioso culminar el proceso de constitución de comunas para que el vecino, en este mismo proceso, se sienta más cerca de sus representantesy éstos escuchen de un modo más directo y familiar su voz. A este respecto esperamos con ansia y respetuosamente la fijación de la fecha para las elecciones de comunas que hará esta Legislatura».

    Así les hizo saber que son los diputados los que están en mora, ya que la norma por ellos mismos sancionada estipula que la fecha de votación de esos nuevos 105 cargos políticosla debe fijar la Legislatura.Le harán alguna picardía,como hacer coincidir ese comicio por la elección a jefe de Gobierno, el 3 de junio, pero ya anticipó la Justicia Electoral que no estarían listos los nuevos padrones que requiere esa elección. De modo que todos saben que en definitiva, la contienda barrial tendrá lugar, quizás en 2008.

    Por otra parte, el jefe de Gobierno dedicó abundantes pasajes al tema de la autonomía porteña e intentó diferenciarse algo del gobierno nacional.

    «La crisis de la que estamos saliendo también nos abre la oportunidad de continuar con renovadas fuerzas el camino de progresiva construcción de la autonomía porteña.

    Buenos Aires es, y debe ser cada vez más, una Ciudad Autónoma». Pero, aclaró «un párrafo aparte merece la consideracióndel vínculo de la Ciudad de Buenos Aires con la Nación. La autonomía consiste, en lo que aquí concierne, en el logro de un justo medio entre la subordinación y la desvinculación. Buenos Aires no puede limitarse a obedecer ni puede pretender desentenderse del gobierno nacional. La autonomía también significa capacidad de vincularse con lo diferente».

  • Ausentes

    Estuvieron casi todos los legisladores en la ceremonia, excepto cuatro de la izquierda, entre ellos, Noemí Olivetto (la ex esposa de Luis Zamora), todos los ministros, los representantes del Consejo de la Magistratura y del Tribunal Superior de Justicia.

    Desde el peronismo macrista, Daniel Amoroso dijo que el discurso de Telerman «no resiste ningún análisis político» porque sólo se ocupó de «hablar del amor y le faltaban los pajaritos para ser igualito al personaje que Mario Sánchez hacía en Polémica en el bar».

    Del mismo arco, Jorge Enríquez consideró que «las palabras de Telerman fueron en gran medida un catálogo de ilusiones», mientras que la kirchnerista Silvia La Ruffa opinó que «fue un resumen de las obras que inició Ibarra, para él el principal valor es la belleza y para nosotros la justicia social».
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