Luego de haber sido internada por unas horas en La Plata, la titular de Madres de Plaza de Mayo Hebe de Bonafini recibió un homenaje en el Congreso al cumplirse una década de la crisis de 2001 y pronosticó que los próximos cuatro años "serán difíciles".
El contenido al que quiere acceder es exclusivo para suscriptores.
Bonafini dedicó especialmente el acto en su homenaje a su hija Alejandra, implicada en la causa que investiga a la organización por malversación de fondos públicos.
"Quiero dedicarle este homenaje a Alejandra, que la está pasando mal. Espero que todo esto pase para ella, que la está pasando mal sin comerla ni beberla", aseguró Bonafini sobre su hija, unas horas después de haber sido dada de alta de una clínica de La Plata, donde pasó la noche como consecuencia de complicaciones derivadas del cuadro asmático que sufre.
Alejandra está implicada en la causa que tiene como principal acusado al ex apoderado de las Madres de Plaza de Mayo Sergio Schoklender y que investiga el juez federal Norberto Oyarbide, por presunta malversación de fondos públicos para la construcción de viviendas sociales.
Por esa razón, Hebe de Bonafini salió a reivindicar a su hija, en el cierre del homenaje al rol y la labor que cumplieron las Madres de Plaza de Mayo en los últimos 35 años respecto a la lucha por los Derechos Humanos y la Construcción Social, y que también incluyó a otra madre, Juanita Pargament.
El encuentro tuvo lugar en el salón Delia Parodi, del Congreso de la Nación, y contó con la presencia del vicepresidente y titular del Senado, Amado Boudou, el presidente de la Cámara de Diputados, Julián Domínguez; el jefe del bloque de diputados del Frente para la Victoria, Agustín Rossi, y sus pares de bloque Edgardo Depetri y Eduardo "Wado" De Pedro.
En este contexto, Bonafini hizo una referencia tácita al problema de salud que la obligó a internarse el domingo por la noche en el Instituto del Diagnóstico de La Plata.
"Voy a luchar hasta el último aliento. No me voy a morir en una jaula, me voy a morir luchando", graficó la titular de Madres, que mostró un buen semblante ante los presentes.
Asimismo recordó una situación que vivió previamente a ser internada: "Ayer estaba mal, no podía respirar, estaba ahogada, y me llega una carta de una mujer que decía que estaba en situación de calle y tenía 12 hijos. Yo no me podía quejar".
Y en ese sentido, auguró que los próximos cuatro años en la Argentina "serán difíciles", por lo que les pidió a "a todos los que quieren a Néstor y Cristina" que "hagan algo".
"En el último lugar, en el más chiquito de los barrios, en la escuela más lejana... siempre hay algo para hacer", indicó.
Y completó: "A los niños de 6 años hay que enseñarles por qué son pobres o por qué sus padres no tienen trabajo. Eso es mucho más útil que contarles la historia de (Domingo) Sarmiento".
También les dejó un mensaje a los legisladores presentes a quienes pidió que "no luchen por sus puestos, sino por hacerse firmes, fuertes y revolucionarios".
"Los revolucionarios no nacen, se hacen cuando piensan en el otro", resumió Bonafini. Por último, el diputado nacional Edgardo Depetri destacó la participación de las Madres durante el 19 y 20 de diciembre de 2001, cuando "salieron a la calle a frenar la represión que terminó con el asesinato de 38 compañeros" y como organización ayudaron "a resolver la crisis de representación política".
Dejá tu comentario