9 de junio 2003 - 00:00

Traspaso policial se hará por etapas

Aníbal Ibarra y Gustavo Béliz negociarán la transferencia de la Policía a la Capital Federal antes de fin de mes. El ministro -por orden de Néstor Kirchner-busca «probar» al jefe porteño antes de agendar el tema. Una manera de tomar distancia de la campaña reeleccionista de Ibarra. Kirchner está decidido a jugar en Capital a dos puntas en la puja Ibarra-Macri.

Si en algo coincidieron en sus respectivas campañas porteñas Béliz e Ibarra fue en prometer el traspaso de parte de la Policía Federal a la Ciudad de Buenos Aires, cuya seguridad depende del gobierno nacional.

Ibarra
, cuando asumió como jefe de Gobierno, pareció decidido y creó una secretaría -hoy disuelta-para tales fines, que llamó de Seguridad y Justicia, en la que puso al frente al radical Facundo Suárez Lastra, quien generó un proyecto de Policía de la Ciudad para crear una nueva fuerza vecinal.

Sin embargo, ahora, el ministro de Justicia y Seguridad y el mandatario de la Capital Federal dejarán pasar un tiempo para ese reclamo que los une.

La idea de Béliz es probar a Ibarra en la materia policial con una cantidad de experimentos en los que le darán injerencia al jefe porteño para ver cómo funciona su participación. Empezó Béliz cuando invitó a su contrincante electoral a definir la continuidad del jefe de policía, que Ibarra admitió. En lo inmediato, Béliz quiere ver también cómo se desenvuelve la innovación de garitas con agentes en el reinaugurado parque Rivadavia, en el centro geográfico de la Ciudad, y estirar, por unos meses al menos, la discusión sobre la transferencia de parte de la Policía o algo similar que permitiera a Ibarra tomar control sobre las fuerzas de seguridad en el distrito.

•Paso atrás

«No es necesario derogar la ley Cafiero», explicó a este diario uno de los más cercanos colaboradores de Béliz, dando muestras de un paso atrás sobre la exigencia que hizo propia el ministro durante sus sucesivas campañas electorales y explicando que la norma, en cambio, permite convenios en ese sentido. Béliz tiene como ministro la posibilidad de impulsar no sólo que la Capital Federal cuente con fuerzas de seguridad bajo su órbita, sino también justicia.

La ley Cafiero impone que el gobierno nacional «seguirá ejerciendo, en la Ciudad de Buenos Aires, su competencia en materia de seguridad y protección de las personas y bienes» y que «la Policía Federal argentina continuará cumpliendo funciones de policía de seguridad y auxiliar de la Justicia en el ámbito de la Ciudad de Buenos Aires, dependiendo orgánica y funcionalmente del Poder Ejecutivo Nacional».

Tampoco la Ciudad puede
«crear organismos de seguridad sin autorización del Congreso de la Nación», y en ese sentido, hay varios proyectos en el Senado y en Diputados para modificar la ley.

•Improbable

El traspaso policial comenzó como tema de campaña cuando Fernando de la Rúa asumió como primer intendente electo y Carlos Corach -entonces ministro de Interior-replicaba con transferile la seguridad a la Capital.

Si
De la Rúa convertido en presidente no dio a Ibarra la posibilidad de manejar la seguridad, es improbable que el frentista arriesgue hoy, en plena campaña por su reelección hacia las urnas del próximo 24 de agosto, aceptar el desafío si es que el gobierno nacional se lo ofertara.

Béliz
, en cambio, apostará a mejorar las condiciones de seguridad en la Ciudad de Buenos Aires para capitalizar el rédito -si lo obtiene-en procura de un mejor posicionamiento para futuras elecciones porteñas. En las próximas, el ministro declinaría la presentación de listas propias -incluso para legisladores locales-con la idea de esperar la renovación de la Legislatura que se producirá dentro de dos años, si es que el kirchnerismo finalmente termina acordando en listas con el ibarrismo.

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