Una decena de senadores de la UCR analizaba cerca del mediodía, en el marco de una reunión de bloque que contaba con escasas presencias, los cuestionamientos planteados por el sector disidente de la bancada hacia el presidente del bloque, Carlos Maestro, y hacia la rionegrina Amanda Isidori.
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Si bien el malestar de 7 senadores críticos del total de 23 que integran el bloque se originó en la posición asumida por la bancada frente a proyectos impulsados por el oficialismo, lo cierto es que recrudeció la semana pasada, cuando prosperó la derogación de la Ley de Subversión Económica.
En ese punto, la mira de los radicales críticos -entre los que se cuentan Rodolfo Terragno, Gerardo Morales y Juan Carlos Passo- se colocó sobre la senadora rionegrina Amanda Isidori, quien, a instancias de un pedido del gobernador Pablo Verani, se retiró del recinto para inclinar la balanza en favor de la derogación.
También, esta situación derivó en que los integrantes del sector disidente del bloque apuntaran sus críticas hacia la estrategia parlamentaria ejecutada por el presidente de la bancada, el chubutense Carlos Maestro, e, incluso, aspiraran a que diera un paso al costado.
El malestar interno que estalló en el bloque además se hizo visible en la decisión del jujeño Gerardo Morales de renunciar al cargo de secretario general de la bancada, en disconformidad con la estrategia parlamentaria de apoyo al justicialismo asumida por la conducción del bloque.
De esta manera, de acuerdo con lo previsto, todos estos temas serían puestos sobre la mesa en la reunión que se desarrollaba este mediodía a estrictas puertas cerradas en el despacho de la Presidencia de la bancada, en el segundo piso del Senado.
Fuentes parlamentarias consignaron que de esa reunión participaban, entre otros, Carlos Maestro y Raúl Alfonsín, y que, de los senadores disidentes, sólo se encontraba presente la jujeña Mónica Arancio.
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